Celebra sus primeros 100 días
NESTOR IKEDA
AP
WASHINGTON (AP) — El presidente Barack Obama no necesariamente trata temas hispanos todos los días, pero ha hecho que cuatro hispanos participen en las reuniones que sus más altos asesores sostienen a diario en la Casa Blanca.
Al cumplirse los primeros 100 días de su gobierno el próximo miércoles 29, Obama se está acercando mucho a lo prometido a esa comunidad durante su campaña, incluida la discusión de la reforma de inmigración, posiblemente este año, según un análisis de su trabajo.
Al comenzar su gobierno el 20 de enero, varios activistas de derechos de inmigrantes dijeron que Obama ignoraría la reforma en su primer año debido a que su atención estaría concentrada en la reactivación económica.
Indicaron que, en esas circunstancias, se quedarían satisfechos si el presidente solamente llegase a “reactualizar” el tema en algún momento de sus primeros 12 meses, pero antes de cumplir los dos meses, Obama ya dijo a un grupo de congresistas hispanos que iba a trabajar por una reforma “efectiva e integral”.
Cecilia Muñoz, directora de asuntos intergubernamentales de la Casa Blanca, afirmó más recientemente que las gestiones hacia esa meta empezarían “este mismo año” abriendo el camino de legalización a millones de inmigrantes.
Muñoz es justamente uno de los cuatro hispanos que asisten a las reuniones diarias. Los otros son Luis Caldera, director de la oficina militar de la Casa Blanca; Adolfo Carrión, director de asuntos urbanos y Nancy Sutley, directora del consejo de calidad medioambiental.
Además de ellos, hay varios latinos más en posiciones claves, como Dan Restrepo, en la división interamericana del Consejo de Seguridad Nacional, y Luis Miranda, coordinador de medios hispanos.
“Los 100 días son un marcador artificial”, dijo Miranda a la AP. “El presidente se ha mantenido concentrado en su trabajo en favor de todos, y los hispanos, como el resto de los estadounidenses, estamos viendo los resultados”.
Obama, miembro de una minoría en la nación, recibió el apoyo masivo de los hispanos en las elecciones de noviembre, que votaron en proporción de 2-1 por su oferta de cambio.
