Obama consiguió su objetivo

Maria Elena Salinas

Como periodista y ciudadana preocupada por este país, he escuchado atentamente muchos discursos y conferencias de prensa que el presidente ha dado acerca de temas complejos con los que le ha tocado lidiar durante los primeros meses de su gobierno. Pero como madre, ninguno ha sido más importante para mí que el discurso que dirigió a los estudiantes durante el primer día de clases para millones de niños en todo el país. Gracias, Presidente Obama.

Mis hijas no lo vieron en vivo. Pero no fue porque los administradores de su escuela decidieron no exponerlas a lo que algunos padres y legisladores ultraconservadores en todo el país equivocadamente predijeron sería un esfuerzo para adoctrinar a nuestra juventud bajo una agenda socialista — el debate es tan absurdo que no merece discutirlo — sino porque pensaron que sería mejor que los niños lo vieran en la clase de estudios sociales donde podrían discutir entre si y analizar el contenido. Por eso, gracias, Hermana Cooke.

Si les decimos que estudien duro, que pongan atención, que hagan su tarea y logren buenas calificaciones, nos tildan de anticuados. Pero si viene del propio presidente de Estados Unidos, la cosa cambia.

El presidente habló a los estudiantes en un lenguaje que entendieran y en un tono que captaría su atención. Con su mensaje les dijo entender sus desafíos y temores hablando de sus propias dificultades al crecer en circunstancias difíciles. Les hablo a los estudiantes sobre como enfrentar sus obstáculos y como sobrellevar sus fallas. Les ofreció palabras de aliento, les dio modelos a seguir y resalto su gran potencial.

Pero también les lanzo un desafío. Cualquiera que sea su situación socio-económica, el mensaje para los estudiantes fue claro: Ustedes tienen un equipo de apoyo que lucha por ayudarlos a alcanzar el éxito académico, pero ultimadamente esa es su responsabilidad.

“Esto no es importante solamente para su propia vida y su propio futuro. Lo que ustedes hagan con su educación decidirá nada menos que el futuro de este país. Lo que ustedes aprendan en la escuela hoy determinará si nosotros como nación podremos alcanzar grandes metas en el futuro,” dijo Obama a los niños.

Algunos podrían argumentar que esta idea tal vez haya ejercido demasiada presión en ellos, pero es la pura verdad. Vivimos en un mundo muy competitivo y la educación no se puede considerar un lujo sino una necesidad. Este es precisamente el mensaje que el Fondo Hispano de Becas ha estado tratando de retransmitir a la juventud latina en Estados Unidos, a sus padres y a donantes potenciales al fondo. El HSF ha distribuido millones de dólares en becas a miles de estudiantes latinos que de otro modo quizás no habrían asistido a la universidad por falta de recursos.

Los hispanos somos ahora la minoría más grande del país y la de más rápido crecimiento. Pero desafortunadamente nos quedamos atrás en la educación. Los latinos tienen el más bajo índice de graduación de la escuela secundaria y de la universidad que cualquiera otro grupo étnico. La Oficina Nacional del Censo proyecta que la población hispana en edad escolar crecerá un 166 por ciento para el año 2050. Si no paramos esa tendencia, nuestro país pagará caro por eso en el futuro.

Pero por ahora tenemos que concentrarnos en los estudiantes de hoy que llevaran las riendas de nuestro país mañana. Como el presidente indicó en su discurso, las personas que han hecho contribuciones significativas al mundo fueron alguna vez estudiantes que asistieron al salón de clase quizás con la incertidumbre de lo que el futuro les traería. Si ellos hubiesen abandonado, quien sabe cómo estaríamos de mal hoy.