(AP) — El presidente Barack Obama prometió el martes que Estados Unidos defenderá a Corea del Sur después de lo que la Casa Blanca consideró un ataque de provocación de Corea del Norte sobre su vecino.
Con opciones limitadas, Estados Unidos buscó una respuesta diplomática en vez de una militar a uno de los enfrentamientos más ominosos entre las dos Coreas en décadas.
“Corea del Sur es nuestro aliado. Lo ha sido desde la Guerra de Corea”, dijo Obama en sus primeros comentarios sobre el bombardeo de Corea del Norte el martes a una isla surcoreana. “Y nosotros afirmamos firmemente nuestro compromiso con la defensa de Corea del Sur como parte de esa alianza”.
En una estrategia encaminada a evitar cualquier agravamiento de las hostilidades, Estados Unidos no modificó el despliegue de ninguno de sus 29.000 soldados instalados en Corea del Sur ni hizo ningún otro movimiento militar después de que Corea del Norte disparó una andanada de proyectiles sobre la isla, desencadenando un duelo de artillería entre ambas partes.
El presidente, en declaraciones a la cadena de televisión ABC News, no quiso especular cuando se le preguntó acerca de sus opciones militares. Sin embargo, se esperaba que el mandatario se comunicara por vía telefónica con su colega surcoreano Lee Myung-bak el martes en la noche.
Previamente Obama se reunió con sus principales asesores de seguridad nacional para analizar los próximos pasos a seguir.
Washington tiene relativamente pocas opciones cuando se trata de enfrentar al gobierno de Pyongyang. La acción militar es especialmente poco llamativa, ya que la impredecible Corea del Norte posee armas nucleares, así como un enorme ejército permanente.
Además, el país opera en gran medida fuera del sistema de las instituciones financieras internacionales y diplomáticas que Estados Unidos ha utilizado para presionar a otros países hostiles, entre ellos Irán.
Corea del Norte también ha resistido la presión de su principal aliado, China, que parece estar nervioso por los indicios de inestabilidad en su vecino.
“Condenamos enérgicamente el ataque y estamos pidiendo a la comunidad internacional que se una para presionar a Corea del Norte”, dijo Obama en la entrevista con ABC, citando específicamente la necesidad de la ayuda de China.
Obama dijo que todas las naciones de la región deben saber que “esto es una amenaza grave y en desarrollo”.
Un funcionario gubernamental afirmó el martes en la noche que funcionarios estadounidenses en Washington y en Beijing están exhortando a China para que condene el ataque, al argumentar que se trató de un acto que amenaza la estabilidad de toda la región, no sólo la península de Corea. El funcionario habló bajo condición de permanecer anónimo debido a lo delicado del asunto.
