Obama sin detalles sobre hipotecas

LUIS ALONSO LUGO

Associated Press

WASHINGTON (AP) — Líderes hispanos se mostraron complacidos con el discurso pronunciado el martes por el presidente Barack Obama por enfocar la atención en el sector hipotecario pero coincidieron en que les habría gustado escuchar más detalles sobre cómo una reforma afectaría a los hispanos de ingreso medio y bajo, uno de los grupos más afectados por las numerosas ejecuciones hipotecarias ocurridas en Estados Unidos a partir del 2006.

Al pronunciar en Phoenix un discurso sobre la reactivación del sector hipotecario tras la recesión del 2007, Obama planteó la necesidad de simplificar las regulaciones actuales para disminuir la frecuencia con que los bancos rechazan préstamos a familias que reúnen los requisitos establecidos por el gobierno federal para obtenerlos.

El secretario de Vivienda Shaun Donovan “ha estado trabajando con la industria financiera para asegurarse de que estamos simplificando regulaciones redundantes, y reduciendo las trabas burocráticas para familias responsables que desean obtener una hipoteca y siguen siendo rechazados por los bancos”, indicó.

La insistencia de los bancos en solicitar en promedio una cuota inicial de 20% del costo total del inmueble es el principal obstáculo que enfrentan los hispanos para aprovechar las bajas tasas de interés, ya que resulta un monto inaccesible para muchas familias hispanas.

Apenas 46% de los hispanos poseían vivienda en 2012 respecto al 73% de los caucásicos, según un estudio reciente del Consejo Nacional de la Raza y el Centro para el Progreso Estadounidense.

Las tasas de interés para hipotecas a 30 años se mantienen a un nivel históricamente bajo de 4,39% pese a haber aumentado un punto porcentual desde comienzos de mayo, y el sector de la construcción creció 13% durante el segundo trimestre del año, tras contraerse durante cinco años consecutivos.

El mensaje central del discurso de Obama consistió en plantear la reforma del sistema al clausurar los bancos hipotecarios estatales Fannie Mae y Freddie Mac –que el gobierno federal rescató en 2008 por 187.000 millones de dólares– con la meta de preservar la oferta de hipotecas a 30 años con interés fijo y de evitar la creación de otra burbuja hipotecaria como la que desató la recesión global en 2006.

Ya el mandatario se ha pronunciado a favor de un proyecto de ley en el Senado que busca la clausura de Fannie Mae y Freddie Mac.

Obama también planteó medidas para ayudar a más propietarios de vivienda a refinanciar su propiedad, para incrementar la recuperación de vecindarios azotados por remates hipotecarios y ofrecer más viviendas en alquiler a precios accesibles para quienes no deseen o no puedan comprar una propiedad.

El asesor de política económica del Consejo Nacional de la Raza Enrique Lopezlira se mostró complacido en que Obama haya insistido en la importancia de las hipotecas a 30 años y de una oferta suficiente de viviendas en alquiler a precios accesibles, temas que calificó de “muy importantes” para los hispanos.

Lopezlira admitió que le hubiera gustado escuchar que el presidente fijara a los bancos como meta un porcentaje de préstamos hipotecarios con cuota inicial menor a 20%, pero señaló que “aún hay tiempo para eso, durante el debate que tendrá lugar en el Senado” sobre el proyecto de reforma hipotecaria.

El director de la Asociación Nacional de Protectores del Patrimonio de Comunidades Latinas Noel Poyo dijo a AP que se quedó con las ganas de escuchar durante el discurso detalles sobre cómo una reforma hipotecaria afectaría a los trabajadores hispanos de ingreso medio y bajo.

“Si construimos un sistema hipotecario que no atiende a este grupo, será malo no solo para los latinos sino también para la economía estadounidense. Si los latinos no pueden comprar casa, esta economía no mejorará”, dijo en conversación telefónica el director del organismo que agrupa a 800 organizaciones en 26 estados.

Poyo también echó en falta escuchar detalles sobre cómo el gobierno federal podría ampliar la participación de organizaciones sin fines de lucro al poner a la venta muchas de las casas que fueron rematadas en comunidades de gran población latina.

Poyo señaló que el gobierno de Obama ha involucrado efectivamente a las organizaciones sin fines de lucro, y mencionó como ejemplo la subvención de 137 millones de dólares que el gobierno federal destinó en 2010 a una coalición de 13 organizaciones hispanas para recuperar 1.800 viviendas que habían sido rematadas en ocho estados y el Distrito de Columbia.

En su discurso, el presidente insistió en los beneficios que una reforma migratoria que permita la naturalización de 11 millones de inmigrantes sin papeles representaría para la recuperación de la industria inmobiliaria.