Obesidad y Diabetes en Africa

(AP)

Enfermedades como el sida o la malaria han sido un gran problema en Africa por años, pero el continente sufre una nueva amenaza de salud que podría ser incluso más grave: la diabetes.

El crecimiento de la clase media urbana está cambiando la imagen de Africa a la que se suele ver como pobre, desnutrida y sin salud. Pero con los progresos de la clase media también han llegado problemas bien conocidos en occidente: la obesidad, el cáncer de pulmón y las enfermedades cardiacas.

El continente africano solía moverse a pie o en bicicleta, pero ahora hay cada vez más autos y autobuses. La gente pasa más tiempo frente al escritorio y en vez de escaleras hay elevadores. No es de extrañar que cada vez más africanos comiencen a descubrir el gimnasio.

“Antes solíamos hacer ejercicio sin saberlo”, dijo el ministro de salud sudafricano Aaron Motsoaledi en una conferencia reciente.

En el mundo estas enfermedades suelen ir de la mano con la urbanización y la industrialización. Los resultados se pueden notar en el aumento de la obesidad y males relacionados. Pero en Africa son especialmente negativas pues el continente ya tiene demasiados problemas con el sida y la malaria.

“Esos países tienen realmente una doble carga”, dijo el médico Timothy Armstrong, un experto en enfermedades crónicas de la Organización Mundial de la Salud. ¿Cómo puede un médico que atiende el sida o la malaria encontrar tiempo para hablar con los pacientes sobre la importancia de mantener un buen peso? , pregunta Armstrong.

El aumento en las enfermedades generadas por el sedentarismo es tan reciente que no hay estadísticas muy bien establecidas. Las autoridades de salud de Kenia informaron que comenzaron a contar los casos de obesidad y muertes por paros cardiacos apenas este año.

El médico Jean Claude Mbanya, presidente de la Fundación Internacional para la Diabetes, dijo que los urbanistas podrían ayudar creando, por ejemplo, zonas libres de autos donde los africanos podrían redescubrir las caminatas.

Según estudios publicados recientemente en la gaceta New England Journal of Medicine las enfermedades crónicas como la diabetes suman 60% de todas las muertes en el mundo y 80% de esos fallecimientos ocurren en los países más pobres, donde la gente joven en sus años de mayor productividad es la más vulnerable.

Mbanya, de 52 años, recordó que cuando era niño comía arroz sólo en Navidad y que para ir a la ciudad había que caminar, a veces durante días.

Jimmy Sagawa, jefe de una cadena de hoteles en Malaui, dijo que la gente comienza a considerar el comer fuera como una moda y rechaza los platillos tradicionales como el nsima, una especie de papilla de maíz.

“Nuestras mujeres se han olvidado del arte de cocinar que sus madres les enseñaron”, dijo Sagawa. “Ellas creen que llevar a su familia a comer fuera es símbolo de una vida lujosa”

Para la veterinaria Ida Mulenga de Johannesburgo la gente lo ve de esta forma: “Si comes McDonald’s en tu casa significa que tienes dinero en tu casa”.

Sudáfrica, la economía más desarrollada del continente, ha tratado de luchar contra las enfermedades generadas por el estilo de vida sedentario. Un aumento en los impuestos a los cigarrillos se ha relacionado a la reducción del tabaquismo y las enfermedades relacionadas a fumar desde la década de 1990. En el país no está permitido fumar en lugares públicos, una novedad en Africa, y se ha comenzado a crear una ley para limitar la cantidad de grasas en la comida.

A pesar de esto, la Fundación Sudafricana del Corazón estima que un tercio de los hombres y más de la mitad de las mujeres del país sufren sobrepeso u obesidad.

En el Hospital Groote Schuur de Ciudad del Cabo, donde se realizó el primer transplante de corazón en el mundo, se han realizado investigaciones que muestran que las muertes de sudafricanos relacionadas a la diabetes aumentaron 38% entre 1999 y 2006.