Reflexiones
La Raza del Noroeste
Es triste decirlo, y solo puede documentarse con anécdotas de nuestra propia historia de inmigrantes, pero la incompetencia del gobierno para solucionar problemas públicos, es algo que prácticamente todos vivimos en los países de donde llegamos.
Son innumerables los casos de desastres naturales, que, en nuestros países, han sido manejados con política, y en muchos casos, con franca incompetencia.
La mayoría no esperábamos ver incompetencia en este tema, en este país.
El desastre de tráfico que produjo la nevada del pasado lunes en nuestra región es imposible de comprender, y casi imposible de explicar; no es la primera ni la segunda vez que sucede.
Es posible que la mayoría aún recuerde el Lunes 27 de noviembre del 2006, y la semana completa a comienzos del 2008, con bloqueos similares, y con promesas de las autoridades de mejorar para la próxima vez.
No estaban preparados, fallaron.
La posibilidad de nieve el lunes pasado se conocía claramente desde la semana anterior, al punto que nuestro periódico, su periódico, publicó una advertencia en su página tercera, en la edición anterior.
Entonces, ¿Qué pasó?
No cuenta esta publicación con los recursos suficientes para organizar investigaciones profundas y documentadas, que puedan mencionar con nombre propio a los culpables de que la región completa se “atorara” en una tormenta tan predecible.
Pero puede decirse con claridad y con sentido ético, que muchas preguntas quedan para quienes están a cargo, por ejemplo, de King County Metro, cuyos autobuses, se ha sabido por años, no caminan bien en la nieve, sobre todo los articulados, y que aún así estuvieron en servicio, siendo más parte del problema, que de la solución.
Quedan también preguntas para la Secretaría de Transporte, por su manejo de las líneas expresas en horas de la tarde; quedan preguntas sobre la pobre señalización en vecindarios con calles peligrosas, y por supuesto, queda la pregunta mayor:
¿Será que nunca se podrá derretir la nieve en Seattle, antes de que trabajadores tengan que regresar a sus casas?
En otras ciudades grandes, con muchos más días de nieve al año, no se sufren semejantes traumatismos por “un par de pulgadas” de nieve en un día laborable.
Duele decirlo, pero huele a incompetencia, esperaremos y seguiremos las explicaciones del gobierno.
