Operación de Fernández genera incertidumbre política

ALMUDENA CALATRAVA,

Associated Press

BUENOS AIRES (AP) — La convalecencia de Cristina Fernández tras someterse el martes a una intervención quirúrgica que le drenó un coágulo de sangre en la cabeza, generó incertidumbre sobre quién y cómo se van a tomar las decisiones clave en un gobierno marcado por el fuerte personalismo de la mandataria y cuando el funcionario que la reemplaza es un vicepresidente cuestionado y bajo investigación de la justicia.

Pese a que la salud de Fernández, de 60 años, evoluciona favorablemente tras la cirugía practicada y que su vocero dice que se encuentra de “buen ánimo”, sus médicos aún no informaron si la presidente regresará a su despacho en la Casa de Gobierno en 20 o 45 días, lo que preocupa a analistas y opositores, quienes señalaron que el vicepresidente Amado Boudou no está a la altura del desafío de gobernar un país.

Ese período de tiempo es la convalecencia normal para este tipo de cirugías, dijeron neurólogos consultados.

Pero la ausencia de la mandataria de la contienda electoral, que elegirá a un nuevo Congreso a finales de octubre, no alterara el resultado de las elecciones, dijeron analistas consultados.

La presidente ha sufrido un duro revés electoral en las primarias para cargos legislativos del pasado 11 de agosto, en las que el oficialismo dilapidó más de la mitad de votos obtenidos por Fernández cuando fue reelecta en 2011 con el 54% de los votos. El deterioro de los principales indicadores económicos, una inflación galopante y las restricciones a la compra de dólares han contribuido a una caída de la imagen positiva de Fernández.

No obstante, los argentinos se han acostumbrado en estos años que lleva Fernández en el poder a que ella tenga el control absoluto de toda la gestión.

Boudou, ahora a cargo del Poder Ejecutivo, “no tiene estatura moral”, al decir de analistas y opositores, pues se encuentra investigado por la justicia por supuesto enriquecimiento ilícito y mal desempeño de funciones en un caso de corrupción.

Para neutralizar cualquier suspicacia que rodeara a la sustitución temporal de la jefatura del estado por parte del vicepresidente, Boudou dijo el lunes, cuando se anunció la intervención quirúrgica de la mandataria, que la situación no es nueva y que no “genera ninguna incertidumbre”.