¿Para bien o para mal?

Reflexciones

La Raza del Noroeste

Esta semana el Gobernador Jay Inslee firmó la ley, en la que impone un tope a lo que pueden cobrar las grúas.

La historia de página 1 relata el caso de Juan García, un residente local, quien por descuido, no puso suficiente dinero en el parquímetro de Seattle. Ese descuido le salió caro. Tanto que para sacar su auto, se gastó el cheque de la semana de trabajo.

La multa que tuvo que pagar García no ha sido la más cara; el Consejo de la Ciudad de Seattle ya había impuesto una ordenanza para imponerle un límite a estas multas, ellos habían recibido información de gente que había llegado a pagar hasta $2,000 por sacar sus carros del ‘corralón’.

Lo interesante de esta situación es que el nuevo cobro que se le impondrán a las grúas es aún caro, esto a comparación de estados como Nueva York y Minneapolis quienes cobran una multa de $200 y nada más.

Algo que quizás a algunas personas no les guste, es que en algunas áreas del estado, los operadores de grúas tendrán que incrementar lo que cobran,. Ya que habían ciudades donde no se cobraba lo mismo que en Seattle, ni lo que se impuso en Olympia.

El Representante Gerry Pollet, quien fue la persona que presentó el proyecto de ley en Olympia, quería que la multa fuera de $250 y nada más, pero durante las negociaciones con los Legisladores, incluyendo el cabildeo con los operadores de grúas, se llegó a la cifra que quedó: $270 dólares por remolcar un vehículo y guardarlo por medio día, y otros $60 dólares por cada día que el carro permanezca en el corralón.

Para bien o para mal, la ley entrará en vigencia en junio.

Para las personas del común lo importante es aprender que las normas deben respetarse para no pagar multas; asegurarse de estacionar los autos en áreas designadas y ponerle suficiente efectivo al parquímetro, porque aún con la nueva ley, el costo es caro.