Pega a comercio fronterizo

Miguel Domínguez, Martha Cázares y Mauro De La Fuente

(Agencia Reforma)

Durante el primer mes de vigencia de la ley que exige a los estadounidenses presentar pasaporte para reingresar a su país, el comercio organizado de Nuevo Progreso, Reynosa, Matamoros y Nuevo Laredo ha resentido bajas en sus ventas, desde un 50 a un 80 por ciento.

Los comerciantes entrevistados coinciden en que la crisis global, la inseguridad y la epidemia de la influenza habían afectado con creces las ventas, pero con esta nueva medida, empeoró la situación. “Lo que de plano vino a rematarnos fue lo del pasaporte, fue como un tiro de gracia”, dice Luis Urcuyo, copropietario de Angel’s, en Nuevo Progreso, el poblado fronterizo más visitado por estadounidenses en el país.

En junio sobrevino un desplome de ventas de entre un 50 a 60 por ciento en promedio por negocio, señaló Urcuyo. Desde el primero de junio, las autoridades de Aduanas e Inmigración de Estados Unidos piden pasaporte o documento sustituto autorizado a los estadounidenses y, si no lo traen, lo someten a revisión e interrogatorio en las oficinas privadas cuando regresan a su país. Gildardo López, presidente de la Canaco en Reynosa, dijo que la exigencia del pasaporte afectó entre un 30 y 50 por ciento las ventas, sobre todo en negocios que están cerca del puente internacional y en tiendas de autoservicio, ya que muchos compradores texanos aprovechaban la paridad peso-dólar.

“Sí afectó bastante, sobre todo en giros como tiendas de autoservicio, muchos texanos estaban viniendo a surtir despensa”, dijo, “los negocios de la zona centro, todos los que están cerca del puente, están muy afectados, de hecho, muchos ya cerraron o están por cerrar”, dijo.

En Nuevo Laredo, esta medida ha originado que muchos estadounidenses sin pasaporte prefieran no cruzar y lo han resentido los comercios del sector centro que sobreviven principalmente del turismo norteamericano, informó René Molano, presidente de la asociación de bares y discotecas del centro.

“Por todos lados nos afecta, ya poca gente venía de Laredo, Texas, pero con esto y aunado a la inseguridad, yo creo que nos bajó un 50 por ciento la gente que venía de Laredo, porque hay mucha inquietud por la falta de información”, expresó.

De acuerdo con Molano, no sólo los ciudadanos americanos se abstienen de visitar la frontera mexicana al desconocer que pueden presentar otros documentos de identificación en la Aduana, sino los emigrados, porque creen que ellos también requieren de un pasaporte.

En su mayoría, estudiantes visitaban los fines de semana las discotecas del sector centro, pero por la petición del pasaporte y también por noticias de secuestros de jóvenes texanos al salir de discotecas, dejaron de venir.

En Matamoros, la zona turística de esta frontera padece una de sus peores crisis que se vio agudizada en el último mes.

Enfrían González, comerciante del mercado Juárez, a donde hasta el año pasado llegaban los turistas estadounidenses, señaló que las ventas han caído más de un 80 por ciento este año, y en los últimos días, muchos negocios han tenido que cerrar ante la falta de clientela.

Confirma Capufe baja de visitantes

REYNOSA.- Las estadísticas de Capufe confirman que la gente, ahora con la exigencia del pasaporte para reingresar a Estados Unidos, ya no está visitando con tanta frecuencia el poblado de Nuevo Progreso y Reynosa, informó Jorge Espino, delegado de Caminos y Puentes Federales (Capufe) en la región noreste de México.

Por Nuevo Progreso, el aforo de peatones descendió un 42.52 por ciento en junio del 2009,comparado con el mismo mes del 2008. Por Nuevo Progreso entraron en junio 34 mil 743 peatones, la mayoría Winters Texas, texanos o canadienses, pero en junio del 2008 entraron 60 mil 444 turistas, un total de 25 mil 701 visitantes menos.