CLAUDIA TORRENS
The Associated Press
Estados Unidos y Centroamérica no intercambian suficiente información sobre cientos de criminales que son deportados a Guatemala, Honduras o El Salvador cada año, lo que contribuye a agravar la situación de violencia en la región, plantearon el lunes expertos estadounidenses. “Podemos hacer mucho más a la hora de compartir información, a la hora de informar sobre sus historiales”, dijo Michael Shifter, profesor de la Universidad de Georgetown en Washington durante un debate de expertos en el Consejo de Relaciones Exteriores (“Council of Foreign Relations”, en inglés), en Manhattan. “Hemos oído muchas quejas de que muchos son simplemente enviados de vuelta y eso provoca una enorme presión en un sistema que ya es problemático”, agregó Shifter, quien también preside el Inter-American Dialogue, un centro de análisis en Washington sobre temas que afectan al hemisferio occidental.
Unos 600 hondureños son deportados cada semana desde Estados Unidos, lo que representa casi 30.000 al año, y muchos de ellos cuentan con historiales criminales, agregó Shifter.
Según datos del gobierno estadounidense, Guatemala, Honduras y El Salvador están entre los cinco países con más deportados desde Estados Unidos. El país deportó a casi 24.000 hondureños en el año fiscal 2011, de los cuales 11.318 contaban con historiales criminales, según datos de la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Los deportados guatemaltecos fueron 33.324 en el mismo año fiscal, mientras que los salvadoreños casi 19.000.
Según cifras de Naciones Unidas, El Salvador y Honduras registran los niveles de homicidios más altos del mundo: 66 y 82,1 por cada 100.000 habitantes, respectivamente, en el año 2010. Guatemala cuenta con un nivel de 41 homicidios por cada 100.000 habitantes.
Durante el debate del lunes en Nueva York, se señaló que Centroamérica cuenta con 70.000 miembros de pandillas criminales. Las autoridades guatemaltecas dijeron recientemente a Associated Press que el grupo de narcotraficantes mexicanos ‘Los Zetas’ están reclutando a pandilleros de la Mara Salvatrucha para entrenarlos en campos paramilitares.
Para Shifter, las autoridades estadounidenses no sólo deberían dejar claro el criminal historial de cada deportado, sino ofrecer un informe detallado de todas sus convicciones.
Estados Unidos también debería apoyar programas centroamericanos de reintegración y rehabilitación para inmigrantes deportados, plantearon los expertos.
Shifter propuso, además, un mayor enfoque en reforzar departamentos de policía y reformar sistemas judiciales corruptos en Centroamérica.
Estados Unidos debe participar con una mentalidad abierta al diálogo sobre la despenalización de las drogas que se espera sea debatido el 14 y 15 de abril en la Cumbre de las Américas, consideraron los expertos.
