Por PAUL DAVENPORT y MARK CARLSON
PHOENIX (AP) — Un referendo lanzado el miércoles podría poner en suspenso la nueva ley de Arizona contra la inmigración ilegal hasta el 2012 si los organizadores pueden reunir más de 76.000 firmas para poner la medida en las boletas electorales.
Los opositores a la ley tienen hasta fines de julio o principios de agosto para presentar las firmas, alrededor de la misma fecha en que la ley entraría en vigor. Si obtienen suficientes, la legislación quedaría en suspenso.
Pero el plazo para colocar preguntas en las boletas electorales de noviembre expira el 1 de julio, dijo Jim Drake, subsecretario de Estado, por lo que probablemente llegaría el 2012 antes de que la ley fuera sometida al juicio de los votantes.
“Esa sería una ventaja bastante grande” para los opositores de la ley, dijo Andrew Chávez, jefe de una compañía con sede en Phoenix especializada en difundir peticiones y reunir firmas. Chávez es también presidente de la campaña One Arizona (Una Arizona) en favor del referendo.
La ley, que puso a Arizona bajo los reflectores a nivel nacional desde que la gobernadora republicana Jan Brewer la firmó la semana pasada, requiere que las agencias policiales locales y estatales interroguen a la gente en torno a su estatus migratorio si hay razones para sospechar que se encuentran ilegalmente en el país, y hace que sea un delito estatal encontrarse en Estados Unidos sin papeles que autoricen la estancia.
Al menos tres ciudades de Arizona están analizando la posibilidad de demandar para bloquear la ley. Phil Gordon, alcalde de Phoenix, dijo que la medida sería “económicamente devastadora”, y exhortó al concejo municipal a que demande al estado para impedir que entre en vigor.
El concejo rechazó esa idea el martes, pero el alcalde les dijo a los periodistas que él ha solicitado que un asesor legal prepare una demanda con el fin de interponerla a nombre de la ciudad.
Los líderes en Tucson también están sopesando sus opciones para bloquear la ley, y Rick Swanson, concejal de Flagstaff City, dijo que la ciudad tiene la obligación de proteger a sus residentes que pudieran ser blanco de la legislación.
“Vamos a ser el hazmerreír de la nación y no tiene nada de divertido; es horrible y racista”, afirmó Swanson, de acuerdo con el diario Arizona Daily Sun.
El referendo a nivel estatal requiere presentar la firma de 76.682 electores antes de que pasen 90 días después de que finalice sus sesiones la actual sesión legislativa, lo cual podría ocurrir incluso el jueves.
Chávez, cuya firma ha trabajado en diversas campañas para someter cuestiones al juicio de los votantes de Arizona, dijo que hay otras personas que respaldan la campaña. Se negó a identificarlas hasta que no sean presentados los reportes financieros de ésta.
Dijo que la campaña comenzará a desplazar a personas encargadas de difundir las peticiones y reunir firmas —los cuales recibirán un salario— en cuanto finalicen las sesiones legislativas y ya no haya oportunidad de que los legisladores enmienden la ley.
Mientras tanto, el ejemplo de Arizona se extendió más allá de las fronteras del estado.
Una legisladora republicana de Texas dijo que el próximo año ella presentará una medida similar a la ley de Arizona.
La representante Debbie Riddle de Tomball dijo que en la sesión legislativa de enero presionará para que se apruebe la ley, de acuerdo con los ejemplares del miércoles de los diarios San Antonio Express-News y Houston Chronicle.
Y los republicanos que se están postulando al puesto de gobernador en Colorado y Minnesota expresaron su apoyo a las medidas enérgicas para combatir la inmigración ilegal.
“Yo haría algo muy similar” si soy elegido, dijo el ex representante Scott McInnis a la radiodifusora KHOW-AM en Denver.
