Alejandra Reyes
Agencia Reforma
¿Esperas a sentirte mal para acudir a una revisión médica o prefieres conocer tu estado de salud y evitar a tiempo enfermedades?
No esperes a que algún padecimiento silencioso te ataque por sorpresa y toma cartas en el asunto por medio de una serie de pruebas de laboratorio y estudios de radiología e imagen, conocidos como “check ups”.
Una evaluación médica periódica es útil para reducir factores de riesgo antes de que ocurra una enfermedad: cambiar estilos de vida, modificar hábitos alimenticios y aplicar vacunas.
Además, ayuda a detectar una enfermedad en fase temprana, con el apoyo de exámenes específicos para ofrecer un tratamiento oportuno, mejorar el pronóstico de la enfermedad o hacer más lenta su evolución.
Antes de llevarlos a cabo una revisión, la persona debe ser evaluada por un médico internista, quien determinará qué tipo de estudios necesita el paciente, de acuerdo a la historia clínica y sintomatología.
En el caso de los niños es preferible que el pediatra haga una revisión en primera instancia y determine cuáles son los exámenes más convenientes.
