PRI pierde estados

AP

MEXICO (AP) — El Partido Revolucionario Institucional (PRI) no arrasó como esperaba en los comicios regionales el domingo y aunque ganaba en la mayoría de los gobiernos estatales en disputa, sufrió una de sus más importantes derrotas en estados que históricamente había controlado.

Al avanzar el conteo de resultados preliminares para los 12 comicios que la víspera eligieron gobernador, el ex gobernante PRI aparecía el lunes a la cabeza en nueve estados y perdía en tres a manos de una alianza entre el oficialista Partido Acción Nacional (PAN) y el izquierdista Partido de la Revolución Democrática.

De confirmarse en los siguientes días las tendencias, el PRI mantendría el poder en los estados de Chihuahua, Durango, Hidalgo, Quintana Roo, Tamaulipas y Veracruz, y habría recuperado las gubernaturas de Aguascalientes, Tlaxcala y Zacatecas.

Sin embargo, el PAN-PRD le arrebataban el triunfo en Oaxaca, Puebla y Sinaloa, tres estados con un importante número de electores y que el PRI mantenía desde hace ocho décadas.

Aunque la líder nacional del PRI, Beatriz Paredes, dijo que no reconocía su derrota, los resultados preliminares el lunes ampliaban la distancia: en Oaxaca, 50,3% para el PAN-PRD y 41,77% para el PRI; en Puebla, 52,4% para el PAN-PRD y 41,5% al PRI; y en Sinaloa, 51,8% al PAN-PRD y 46,1% al PRI.

“El PRI ya gobernaba en nueve estados, sigue gobernando nueve, pues entonces no ganó nada”, dijo a la AP Macario Schettino, analista político y profesor del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

“Los tres estados que perdió representan ocho millones de votantes y los que ganó dos millones y medio. En el neto perdió”, añadió el analista, para quien los resultados del domingo modifican el camino hacia las próximas elecciones presidenciales del 2012.

México acudió a las urnas en 14 estados a elegir legislaturas y alcaldías, aunque sólo en 12 se eligieron gobernadores.

El PRI apostaba a dominar los comicios para ganar oxígeno rumbo al 2012, cuando apuesta a regresar a la presidencia luego de su derrota por primera vez en siete décadas en el 2000 a manos del PAN.