JIM KUHNHENN,
Associated Press
WASHINGTON (AP) — El presidente Barack Obama pedirá al Congreso de los Estados Unidos más de dos mil millones de dólares en gastos de emergencia para hacer frente a la crisis de los niños inmigrantes no acompañados en la frontera del sur, pero por ahora no buscará cambios legales rápidos para enviar a los niños de vuelta a sus casas.
Esta decisión se produce después de que defensores de los inmigrantes se opusieran firmemente a las propuestas de la administración para acelerar la deportación de miles de menores no acompañados a El Salvador, Honduras y Guatemala, donde muchos se enfrentan a la violencia de las pandillas callejeras.
