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Las autoridades deben identificar a las ciudades estadounidenses con mayor demanda de visas de trabajo H-1B para definir una política migratoria que satisfaga la demanda de profesionales especializados al admitir a extranjeros y entrenar estadounidenses, propuso un informe de un instituto de estudios privado.
El reporte “Distribución geográfica de trabajadores H-1B: Demanda de mano de obra extranjera especializada en las áreas metropolitanas de Estados unidos” sugiere además que los fondos destinados a brindar capacitación especializada a la mano de obra estadounidense sean distribuidos de manera más acorde con las necesidades de cada ciudad.
Neil Ruiz, uno de los autores del documento, dijo a la Associated Press que no se propone llevar el límite anual de visas H-1B a una cifra específica, sino más bien plantea la necesidad de “determinar hasta dónde debemos llegar en base a estadísticas. Es una manera independiente y fáctica de hacer las cosas, lo cual es difícil ahora, especialmente en un año electoral. Creo que sería la mejor hipótesis”.
Las empresas estadounidenses utilizan el programa de visas H-1B para emplear a ciudadanos extranjeros en ocupaciones que requieren gran especialización, tales como ciencia, ingeniería y programación, entre otras. La gran demanda suele sobrepasar el cupo anual de 65.000 visas, por lo que hay propuestas para eliminar el cupo o al menos elevar la cantidad.
Las ciudades con una alta demanda de visas para contratar extranjeros recibieron apenas 3,09 dólares por trabajador en promedio —proveniente de los cerca de 1.000 millones de dólares destinados durante la última década a la capacitación especializada de trabajadores estadounidenses.
Los autores proponen que el gobierno estadounidense cree una comisión independiente, desvinculada de partidos políticos, que pueda ajustar el límite anual de visas H-1B según las necesidades e indicadores económicos regionales, y que canalice los fondos para capacitación a áreas que actualmente son cubiertas por trabajadores H-1B a nivel local.
