Protestan 25 politécnicos

Ricardo Rivera y Juan Corona

Agencia Reforma

MÉXICO, DF 30-Sep .- Alrededor de 25 mil politécnicos manifestaron su inconformidad contra las reformas en el Reglamento del IPN sin realizar actos vandálicos, pero generó caos vehicular a su paso.

A diferencia de otras manifestaciones masivas de años anteriores como la del 2 de octubre o el 1DMX, esta vez los estudiantes impidieron que se realizaran actos de rapiña, daños a negocios o al mobiliario público.

Lo que no cambió durante la protesta, que comenzó a las 12:00 y culminó a las 20:00 horas, fueron las afectaciones viales registradas.

Como nunca antes, estudiantes de la UNAM y el IPN marcharon por 6 kilómetros, desde el Casco de Santo Tomás hasta la Secretaría de Gobernación, sin pelearse entre ellos.

El contingente partió a las 13:15 horas y tomó los carriles centrales de Circuito Interior hasta la Avenida Thiers, donde se dirigió a la Glorieta de la Diana.

“Estamos marchando por nuestro derecho a que no se nos considere como mano de obra barata”, dijo Rocío Hernández, quien no dejó de cantar “Huelums” y “Goyas”

Automovilistas y peatones también alcanzaron escuchar las consignas contra el Gobierno federal y la directora del Instituto Politécnico Nacional, Yoloxóchitl Bustamante.

En este trayecto se observaron tiendas de conveniencia abiertas, donde los alumnos ingresaron a comprar algunos productos sin que registraran saqueos o actos vandálicos.

“Bien tranquilos andan los muchachos y, bueno, hasta llegaron al grado de tirar la basura en los botes. Eso no se ve en las marchas”, comentó sorprendido el agente Martínez de la Unidad de Protección Ciudadana Zona Rosa

Algunos restaurantes y hoteles cerraron sus puertas, pero sólo para prevenir incidentes.

“Sólo cerramos por precaución, aunque no ha habido problemas”, dijo uno de los recepcionistas de Pollos Río, ubicado en Circuito y Gutenberg.

Los estudiantes tomaron Reforma pasaron por El Ángel de la Independencia y casi a la altura de Insurgentes un grupo de choque de aproximadamente 100 jóvenes armados con tubos y con pañoletas para cubrirse la cara intentó infiltrarse en el movimiento.

Sin embargo, los politécnicos estaban acordonaron los costados del contingente y exigieron que los participantes mostraran en todo momento sus credenciales de estudiantes.

Tras 30 minutos de dialogar con los provocadores, la manifestación continuó hacia Bucareli de manera ordenada. “Así deberían ser las marchas, bien tranquilas, sin enfrentamientos, sin bombas molotov, petardos, piedras o palos, y que los jóvenes exijan sus derechos de forma calmada.

“Al menos estos estudiantes están muy relax, aunque sí nos han insultado. De esto deberían aprender los maestros, los estudiantes les están poniendo el ejemplo”, opinó el agente Escobar.