Puente China-Norcorea, ¿fiasco de 350 millones?

Por ERIC TALMADGE,

Associated Press

TOKIO (AP) — Se suponía que el puente debía ser un componente clave en el comercio entre las provincias subdesarrolladas del noreste chino y la mentada zona económica especial de Corea del Norte. Tan importante que Beijing lleva invertidos más de 350 millones de dólares en el proyecto.

Pero da la sensación de que los chinos han construido un puente que no va a ningún lado.

Un equipo de televisión de la Associated Press visitó en septiembre el sector norcoreano adonde debería llegar el puente y lo único que vio es una rampa polvorienta rodeada de terrenos despejados. No había oficinas de inmigración ni de aduana y la carretera que desemboca en el puente no está completada.

La fecha en que debió ser inaugurado el paso sobre el río Yalu, el 30 de octubre, pasó sin pena ni gloria y no hay indicios de que el puente pueda operar a corto plazo. Esto generó un informe inusualmente fuerte de Tiempo Global, un diario afiliado al Partico Comunista Chino, en el cual residentes de la ciudad china de Dandong expresan su malestar por las demoras en lo que esperaban fuese un proyecto que daría gran impulso a la economía de esta ciudad fronteriza.

El informe dice que la inauguración del ambicioso proyecto, un puente de tres kilómetros de largo, parece haber sido pospuesta “por tiempo indefinido”.

Ni Beijing ni Pyongyang han hecho comentarios oficiales sobre el asunto.

Analistas extranjeros creen que la aparente falta de progreso podría reflejar la desazón de Pyongyang en torno a la influencia económica china en Norcorea, la cual ha aumentado significativamente en los últimos años, en que Pyongyang ha quedado más aislada de posibles socios comerciales por el rechazo a su programa nuclear, la situación de los derechos humanos y otras cuestiones.

Desde su fundación, Corea del Norte se ha cuidado de no ser demasiado dependiente de ninguna de las superpotencias vecinas, Rusia y China, optando en cambio por explotar coyunturas específicas para sacar provecho de ambas. Ese patrón podría estar repitiéndose.

La prensa oficial no habla mucho de los tratos con China, pero últimamente ha estado poniendo énfasis en la necesidad de mejorar los lazos políticos y comerciales con Moscú. El lunes, el líder norcoreano Kim Jong Un envió una delegación de alto rango a Rusia para hablar sobre formas de fomentar esos vínculos.

Mejores relaciones con Moscú diluirían aun más el peso de Beijing en Corea del Norte. La pérdida de influencia de China se hizo evidente cuando los norcoreanos realizaron su primer ensayo nuclear en el 2006 a pesar de las exhortaciones chinas a que abandonase su programa de armas nucleares. Pyongyan, por otro lado, se abocó a varios proyectos de infraestructura grandes por su propia cuenta, incluidos la construcción de un nuevo aeropuerto internacional cerca de la capital y de varios ambiciosos complejos de viviendas.

El puente, que desde un comienzo pareció interesar más a China que a Corea del Norte, debe ofrecer una nueva conexión entre la ciudad china de Dandong y la zona especial de desarrollo económico de Sinuiju, en el lado norcoreano del río. China desea facilitar el acceso desde las aisladas provincias del noreste a los puertos de Corea del Norte para que sus bienes puedan ser exportados.