Recortes presupuestarios dañarían más

ANDREW TAYLOR,

Associated Press

WASHINGTON (AP) — El primer año de reducciones automáticas presupuestarias no se tradujo en los problemas pronosticados por la Casa Blanca y otros que anunciaron despidos generalizados y una gran interrupción en los servicios gubernamentales. La segunda ronda podría ser diferente.

Varios organismos federales encontraron multitud de fondos que aliviaron las reducciones automáticas en el año fiscal del 2013 que concluyó el 30 de septiembre, permitiéndoles minimizar despidos y mantener muchos servicios. Casi todo ese dinero, sin embargo, ha sido gastado.

El Pentágono usó más de 5.000 millones de dólares en fondos no gastados de años anteriores para aliviar la reducción presupuestaria de 39.000 millones de dólares. Las licencias temporales fijados en un principio en 11 días fueron reducidas a seis. El Departamento de Justicia encontró más de 500 millones de dólares de forma similar que permitieron a organismos como el FBI evitar por completo los despidos.

Encontrar reducciones alternativas es la prioridad de las negociaciones presupuestarias que serán reanudadas esta semana, aunque muchos observadores creen que ese diálogo no producirá resultado alguno. Los organismos que han resistido hasta ahora las consecuencias más duras de las reducciones en el 2013 encaran una segunda ronda que causará mayores daños que la primera.

Una baja en la participación y un abaratamiento de los alimentos mayor a lo anticipado permitieron a un programa alimenticio para embarazadas y niños pasar este año sin reducción de beneficios. Una segunda ronda de reducciones automáticas podría hacer que algunas beneficiarias con hijos menores perdieran esa asistencia.

La presidenta de la Comisión de Apropiaciones del Senado, la demócrata Bárbara Mikulski, dijo que los directivos presupuestarios de las agencias “se apretaron el cinturón en todo para pasar el primer año pensando que volveríamos a recuperar el sentido”.

Pero la mayor parte de esas maniobras de contabilidad son irrepetibles. Las reducciones automáticas del 2014 prometen ser mucho más penosas.