Por DENA POTTER y PETER PRENGAMAN
MONTCOAL, Virginia Occidental, EE.UU. (AP) — Socorristas empezaron el sábado a sacar cadáveres de una mina de carbón destrozada tras una explosión que dejó 29 hombres muertos, a tan sólo horas de que las familias se enteraron que ninguno de los mineros sobrevivió el estallido.
Las familias de los fallecidos vivieron una semana de angustia, en la que aún mantenían la esperanza de que se hallaran sobrevivientes, pero el sábado se ubicaron los cuatro cuerpos que faltaban.
Poco después de la explosión del lunes, siete cadáveres fueron retirados de la mina Upper Big Branch de Massey Energy Co. Este accidente es el peor que ha ocurrido en una mina estadounidense desde una explosión en 1970, en la que murieron 38 trabajadores en Hyden, Kentucky.
Entretanto, el presidente Barack Obama espera un reporte sobre la mina, la cual tiene una larga lista de infracciones a las normas de seguridad, y el Congreso planea realizar audiencias para investigar lo sucedido.
Funcionarios llegarán el lunes a la mina para empezar a investigar lo ocurrido, señaló la vocera de la Agencia Federal de Seguridad Minera y Salud, Amy Louviere.
Los equipos de rescate debieron batallar por una mezcla de gases tóxicos y espeso humo, que los hizo devolverse en varias oportunidades, en sus tareas de búsqueda. La explosión también dejó un desastre dentro de la mina, con escombros y pistas destruidas.
“No ocurrió el milagro por el que habíamos rezado”, dijo el gobernador Joe Manchin, luego de reunirse con los familiares para darles la noticia. “Así que esta búsqueda terminó y ahora empieza el proceso de curación”.
La explosión ocurrió de repente.
“No se dieron cuenta de lo que pasó”, dijo Patty Ann Manios, concejal de una ciudad cercana. Al observar el anuncio en la televisión, Manios se quitó los anteojos y empezó a llorar.
En un principio, se supo que 25 hombres habían muerto y dos sobrevivido, lo cual dejaba a cuatro desaparecidos. Los familiares y las autoridades vivieron una semana agonizante con la esperanza de encontrarlos con vida. Pensaron que quizá habían logrado refugiarse en una cámara hermética, que tenía suficiente oxígeno y agua como para sobrevivir cuatro días.
“Ninguna de las cámaras había sido usada y ninguno de nuestros cuatro mineros sufrió”, agregó el gobernador Manchin.
Más de 300 personas acudieron al funeral de Benny Willingham, un minero de 61 años que estaba a cinco semanas de retirarse, y se preparaban más funerales el sábado.
Las condiciones de la mina eran tan precarias tras el estallido que los socorristas ya habían pasado al lado de los cuerpos sin detectarlos, dijo Kevin Stricklin, funcionario de la Agencia Federal de Seguridad Minera y Salud.
Cuando los cuerpos sean recuperados, la agencia y funcionarios de Virginia Occidental tienen planeada una investigación conjunta que podría durar hasta un año, dijo Stricklin.
Las autoridades no han podido determinar qué causó la explosión, pero creen que una alta concentración del gas de metano pudo haber incidido.
