Repartiendo Sonrisas en Navidad

Cindy Arriola

La Raza del Noroeste

Los bomberos de Normandy Park llevan más de 25 años trayendo alegría al corazón de las familias más necesitadas durante la Navidad.

Osos de peluche, carritos, muñecas, plastilina y alimentos son surtidos en una bodega de Burien. Los bomberos junto a otros voluntarios reparten entre cientos de juguetes y alimentos.

“Me siento contento, es bonito ver cuando las personas aprecian lo que se les da”, dijo el Teniente John Zilke, quien lleva 15 años coordinando la distribución de juguetes del Departamento de Bomberos Numero 2.

Aparte de juguetes, los bomberos también salen a distribuir alimentos. Unas 1,000 cajas con comida que incluye un pavo para la cena navideña.

La lista de personas necesitadas en el área, proviene del Departamento de Salud y Servicios Humanos (DSHS). Ellos dan una lista de 51 familias quienes se encuentran en necesidad de juguetes y alimentos. Los niños en la lista son menores de 17 años.

“Junto a 50 voluntarios y dos Santa Claus repartimos los alimentos y juguetes en un camión de bomberos”, dijo Zilke.

De acuerdo al teniente, más de la mitad de las personas que aparecen en la lista para recibir los donativos son hispanos, él añadió que las familias están integradas por uno a 7 niños.

La mala economía ha disminuido las donaciones que los bomberos han recibido este año, comentó Zilke. Meses antes de iniciar la repartición, ellos empiezan a pedirle regalos, comida o efectivo a empresas y a personas particulares del área. Este año ellos han recibido suficiente para poder brindarle una sonrisa a cada niño de la lista.

La meta final de los bomberos es poder traer alegría a las familias más necesitadas de su vecindario, dijo Zilke.

El espíritu navideño se ha visto alrededor de los Estados Unidos, a pesar del mal clima económico que nos sigue acosando. Varias personas llamadas “layaway angels” han llegado a salvarle la Navidad a cientos de familias por toda la nación.

Estos angeles, llegan a varias tiendas y saldan la cuenta de familias que han comprado artículos bajo el sistema de apartados.

John Murray, encargado de una tienda Kmart en Delaware, dijo que una persona desconocida llego a pagar 2,000 dólares, cubriendo el saldo de 15 cuentas.

“Me he dado cuenta que muchos padres y madres traen a sus hijos pequeños y pagan el saldo de un cliente”, dijo Murray. “Les están mostrando lo que es hacer un buen acto”.

La meta final de los bomberos es poder traer alegría a las familias más necesitadas de su vecindario, dijo Zilke. Y es lo que estan haciendo.