Representando a la Comunidad

Cindy Arriola

La Raza del Noroeste

Fotos de sus cuatro hijos y esposo adornan la oficina de Angelica Alvarez, la primera latina que integra la mesa directiva del distrito escolar de Highline.

“Es un privilegio. Me siento contenta y con un poco de temor por que no lo sé todo,” dijo Alvarez.

Los latinos forman el 28.3 porciento de la población estudiantil en Highline en el 2008, según los datos de la oficina del superintendente. Alvarez dijo que la presencia de una persona latina en la directiva era algo de mayor importancia.

“Una de mis metas es ayudar a los padres para que apoyen a sus hijos a temprana edad, para que ellos [los hijos] miren que la educación es importante, y puedan tener puestos mas grandes que uno,”dijo Alvarez.

Alvarez es la mas pequeña de seis hermanos. Nacida en la frontera de Arizona con México, Alvarez recuerda su infancia en los campos de pizca. Su familia llegó a los Estados Unidos como braceros, trabajadores del campo que llegaron a los Estados Unidos con permiso durante la Segunda Guerra Mundial.

La pasión que Alvarez tiene por ayudar a otras personas fue inculcada por su madre. Ella dijo que veía como su madre ayudaba a las personas desamparadas, aun sin tener todos los recursos para hacerlo.

“Lo traigo en la sangre. Desde muy pequeña yo empecé a ayudar a mis amigas en la escuela que no podían hablar bien ingles por que estaban recién llegadas,” dijo ella.

Alvarez fue la primera persona en su familia en lograr obtener su diploma de preparatoria. Luego empezó el colegio pero solo termino dos años y se casó. Sin embargo, Alvarez dijo que su meta ahora es poder obtener su bachillerato en educación; para el cual le falta un semestre de estudio.

Alvarez dijo que el apoyo y las palabras de aliento, no solo de los padres sino también de otros adultos, son de mucha importancia para que los jóvenes continúen su educación. Agregando que los jóvenes deben tener la libertad y el apoyo de escoger la profesión que ellos quieran.

En 1998 la familia Alvarez se mudó a Seattle ya que su esposo, quien es pastor, fue enviado a abrir una iglesia Pentecostés de habla hispana. Desde entonces la familia ha residido en Burien. Los cuatro hijos de Alvarez asisten a las escuelas del distrito, los dos mayores son graduados de la preparatoria Highline.

“[Quiero] ayudar al distrito a conectarse con la comunidad… hay un alto porcentaje de latinos que se salen de las escuelas. Ya sea por falta de apoyo o no son comprendidos, por que la cultura de uno no es igual al lugar donde van a la escuela,” dijo Alvarez. “Si hay una relación entre la escuela y los padres, esa colaboración ya lo demás se puede hablar.”

Para desempeñar su trabajo como miembro de la mesa directiva de Highline, Alvarez dijo: “Lo que se, lo que he vivido, quiero usarlo para mi trabajo en la mesa directiva. Todo siendo para que nuestros hijos tengan éxito en la escuela y en sus vidas.”