WASHINGTON (AP) — Las maniobras obstruccionistas en el Senado están a la orden del día y hacen que más de uno se queje de que es imposible gobernar así.
Tal vez eso sea cierto. Tal vez no.
Pero una cosa está clara: los republicanos las están usando mucho más que nunca.
“La cantidad de veces (que la emplearon) es sorprendente”, declaró Jim Riddlesperger, profesor de ciencias políticas de la Universidad Cristiana de Texas en Fort Worth.
Las maniobras, en las que se emplean una cantidad de técnicas dilatorias para bloquear un proyecto, no son nada nuevo, aunque casi no fueron usadas hasta la década de 1960.
Es una táctica aceptada solo en el Senado, que implica que una mayoría simple no garantiza la aprobación de una ley.
“Las reglas del Senado están pensadas para darle fuerza a la minoría”, expresó el historiador Donald Ritchie.
Ahora que el Senado tiene 100 miembros –50 por cada estado– hacen falta 60 votos (tres quintos) para evitar esas maniobras y garantizar la aprobación de un proyecto.
Estas maniobras fueron aceptadas para evitar que la minoría fuese aplastada por una mayoría simple.
Es un mecanismo protector, que responde a la misma filosofía política que le dio a cada estado dos senadores, sin importar el tamaño de su población.
Esa filosofía fue también la que hizo crear un Colegio Electoral en las elecciones presidenciales, una estructura que le da a los estados menos poblados influencia en la elección del líder de la nación.
A la luz del uso que está dando la minoría republicana, que está entorpeciendo el pasaje de proyectos importantes, los demócratas dicen que la minoría está pasándose de la raya, apelando a ese recurso con fines que van mucho más allá del de proteger sus intereses.
La frecuencia con que se apela a estas maniobras –o se amenaza con usarlas– se mide de acuerdo a la cantidad de veces en que la cámara alta tuvo que exigir una votación para poner fin a un debate, un trámite conocido como “cloture”. Esas votaciones ponen a prueba la capacidad de la mayoría para lograr 60 votos y burlar así las maniobras dilatorias.
El año pasado hubo 112 votaciones de ese tipo, una cifra sin precedentes. Y en los primeros dos meses del 2010 ya se registraron más de 40.
A este paso, este año podría haber tres veces más maniobras dilatorias que en el período de 1995-96, que fue cuando más se usaron. En esa ocasión, en que los republicanos tenían mayoría de 53-47, hubo 50 votaciones “cloture”.
Hasta hace poco los demócratas contaban con exactamente los 60 votos necesarios para burlar las maniobras obstruccionistas.
Pero todo cambió cuando el republicano Scott Brown se alzó con la banca que quedó vacante tras la muerte de Ted Kennedy.
La victoria de Brown hace peligrar la aprobación de un ambicioso plan de salud promovido por el presidente Barack Obama.
