Reflexiones
La Raza del Noroeste
Esta semana, los fiscales del Condado de Snohomish anunciaron que interpondrían cargos contra el policía que dejo su revolver en el carro, su hijo lo tomó, lo disparó y por accidente hirió a su hermana, quien murió en el hospital.
Es realmente incompresible como un oficial, entrenado y capacitado para tener cuidado con este tipo de armas, deja una pistola cargada, con niños cerca.
Claro que el padre no tenia intensiones de que esto pasara, pero su negligencia le costó la vida a su hija. El abogado defensor ha salido a decir que el oficial Derek Carlile toma responsabilidad por la muerte de su hija pero que sus acciones no fueron criminales. Cuando por negligencia los actos de una persona resultan en la muerte de otra persona, eso es un crimen y se llama negligencia criminal ó en ingles “criminal negligence”. Un cargo que de ser hallado culpable el oficial podría enfrentar hasta 10 años de cárcel.
La familia, en especial el oficial, estan pasando por momentos difíciles de culpabilidad, pero el dejar de hacer, es un crimen.
En nuestra opinión el acto del policía fue un accidente trágico que término con la vida de una pequeña, pero aun así, Carlile debe enfrentar las consecuencias de ese trágico accidente.
El portar un arma, implica una gran responsabilidad. Más aun cuando hay niños en el lugar donde estará la pistola. Por eso le advertimos amigo lector, que si tiene una pistola, la tenga con un seguro para evitar tragedias como esta.
A veces no importa cuanto entrenamiento tenga la persona si no el estar concentrado en lo que uno hace para no cometer errores que pueden ser fatales.
Las leyes sobre armas de fuego en el estado de Washington son poco exigentes, donde no se requiere tanto documento para obtener una licencia. Pero con responsabilidades grandes también llegan consecuencias grandes. Así que el que se atreve a poseer una arma de fuego, también se debe atener a las consecuencias cuando el arma causa lesión o muerte a otras personas.
