¿Se pudo evitar?

Reflexiones

La Raza del Noroeste

El estado se vistió de luto esta semana, dos tragedias que pudieron haber sido evitadas han causado daño a dos familias.

La historia principal de esta semana habla sobre el asesinato del policía Tony Radulescu de Bremerton. Se cree, que lo que era una parada de tráfico rutinaria, se convirtió en una tragedia cuando un hombre abrió fuego contra el policía causándole la muerte.

Otra tragedia fue el disparo al abdomen de la pequeña Amina Kocer-Bowman de tan solo 8 años, quien se encuentra en condición crítica. Un niño de 9 años llevó un arma a la escuela primaria Armin Jahr, y por “accidente” se disparo dentro de su mochila.

Las armas en las manos de personas irresponsables cobran la vida de personas inocentes.

En el caso del policía, ¿que hacia un ex convicto, Joshua Jearl Blake, con un arma en sus manos?

En el caso de la niña, ¿que hace un niño de 9 años con un arma en sus manos?

Blake ya no podrá enfrentar la justicia, luego que decidió tomar su propia vida al verse acorralado por las autoridades. Pero el niño de 9 años podría enfrentar cargos serios.

Según las autoridades el joven obtuvo el arma en casa de su madre. Un niño que apenas empieza a vivir tendrá un recuerdo amargo de su niñez. Pero, ¿y los padres, que pasara con ellos? Los padres deben tomar la responsabilidad y no dejar a mano armas de fuego que ponen en riesgo el futuro de sus hijos y la vida de inocentes.

Se estima que unos 32,000 niños en el Condado King viven dentro de hogares donde las armas de fuego no están bajo llave, según el estudio realizado por el Seattle & King County & Behavioral Risk Factor Surveillance System, en el 2000.

El mismo estudio revelo que 7,000 pistolas están cargadas y sin llave mientras los niños están presentes. Y más de la mitad, 56%, de los homicidios en el estado de Washington son cometidos por armas de fuego.

¿Se necesitan leyes más estrictas? Sea usted el juez de esto.