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En medio del frío de los primeros días de invierno, las celebraciones de fin de año, y los primeros peligros que traen el monóxido de carbono y los caminos difíciles por esta temporada, el país se prepara a recibir un año con vientos de cambio.
Mientras en nuestras casas se prepara el Año Nuevo, en el congreso debaten con diligencia, pero a veces con rabia y sentimientos divergentes, la Reforma al sistema de Salud, que podría convertirse en Ley en los próximos días.
Pero el año entrante prepara un evento de Reforma, si no mayor, definitivamente muy importante para nosotros.
En el 2010, si todo continúa su curso, el Presidente Obama promoverá una reforma migratoria justa y detallada.
La noticia del año, realmente, no sucederá sino hasta el año que viene.
El enorme alcance y la enorme oposición que han enfrentado y enfrentarán aún estas dos iniciativas, pondrán a prueba el temple reformista del país donde vivimos ahora.
Más que nunce se están quedando frente a frente pensamientos opositores sobre temas que, de manera casi directa impactan a toda la pobliación del país.
Es indudable que para nosotros, que tratamos de servir con información a una comunidad de trabajadores inmigrantes, la Reforma al sistema de Inmigración es no solo una noticia, sino un anhelo.
Pero el tema de estas reformas es histórico, porque los Estados Unidos están poniendo a prueba su capacidad para reformarse desde dentro, como nación inteligente y democrática.
Ojala suceda, para el bien de todos.
