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Compañías tecnológicas que buscan atraer más trabajadores altamente calificados a Estados Unidos presionaron el lunes para tener más concesiones en la propuesta de ley de inmigración que se debate en el Senado. Pero los sindicatos dicen que el Valle del Silicio ya ha conseguido suficientes beneficios en la medida y que cambios adicionales podrían erosionar las protecciones a los trabajadores estadounidenses.
La disputa será parte del debate durante una audiencia en el Capitolio esta semana, cuando la Comisión de Asuntos Jurídicos del Senado reanude la consideración de enmiendas a la radical reforma propuesta para el sistema de inmigración del país.
En juego están las muy solicitadas visas H-1B que permiten a empresas como Google y Microsoft traer empleados a Estados Unidos para cubrir plazas de ingenieros, programadores y otras donde las compañías dicen que hay escasez de empleados estadounidenses. El proyecto de ley aumenta la cantidad de estas visas, pero también añade varias restricciones con el fin de asegurar que los estadounidenses tengan derecho primero a esas plazas.
