Senado de Oregón votará sobre cuotas universitarias a inmigrantes

AP

El senado estatal de Oregón podría votar la próxima semana una iniciativa de ley que permitiría a algunos inmigrantes ilegales pagar colegiaturas como si fueran residentes locales en universidades del estado.

La medida generó un debate sobre si estos beneficios estatales deben ser extendidos a los jóvenes que fueron traídos ilegalmente a Estados Unidos cuando eran niños. Los simpatizantes de la medida dijeron que los chicos no deben ser castigados por las acciones de sus padres, mientras que el estado debe ayudar a los estudiantes a ser residentes productivos después de invertir años en la educación pública.

“Estamos hablando de niños que se encuentran en tierra de nadie, que no fue su elección”, dijo el senador republicano David Nelson, uno de los auspiciadores de la iniciativa.

Sin embargo, los oponentes a la medida dijeron que la inmigración ilegal no debe ser disculpada.

“Ellos tratan de apelar a la lástima. Sin embargo, el balde de lástima de los ciudadanos estadounidenses se ha secado”, dijo Jim Ludwig, presidente del grupo Oregonians for Immigration Reform.

“Ellos están cansados de la gente que viene al país ilegalmente, utilizan esos servicios y quieren más”, agregó.

Sin embargo, la iniciativa cuenta con apoyo bipartidista y podría tener éxito en el Senado.

La medida, conocida como la SB 742, fue aprobada por cuatro votos a favor y uno en contra en el Comité de Desarrollo Educativo y fuerza de Trabajo del Senado la semana pasada.

Exigiría que las universidades cobren colegiaturas de residentes estatales a los estudiante que tengan al menos tres años estudiando en las escuelas de Oregón y soliciten ingreso a la universidad dentro de un período de tres años después de haber obtenido su diploma de educación secundaria o de haber aprobado el examen GED.

Esta colegiatura de residente estatal se pagaría durante un máximo de cinco años en al menos una de siete universidades gobernadas por el Consejo Estatal de Educación Superior.

Asimismo, exigiría que los estudiantes demuestren que han solicitado la residencia legal, una medida encaminada a garantizar que los alumnos puedan trabajar en Estados Unidos tan pronto como se gradúen.

Unos 10 estados tienen leyes similares, entre ellos los vecinos de California y Washington.

La diferencia entre las tarifas de estudiantes locales y de externos varía en cada escuela, pero puede ser significativa.

Por ejemplo, en la Universidad de Oregón, la cuota anual para residente del estado es de 8.190 dólares, en comparación a los 25.830 dólares que deben pagar los inmigrantes ilegales, los estudiantes internacionales o los venidos de otros estados.

Los opositores a la iniciativa dicen que le costaría a las universidades miles de dólares en ingresos no obtenidos de estudiantes que de lo contrario tendrían que pagar colegiaturas de no residentes.

Sin embargo, quienes apoyan la ley afirmaron que cualquier ingreso perdido se compensaría por el incremento de colegiaturas de estudiantes que no podrían pagar sus estudios universitarios de otra manera.