Sentencian a hispano en Snohomish

(AP)

El pasado jueves, un residente hispano de Seattle, acusado de haber asesinado a un joven de Mount Vernon, fue sentenciado a 26 años de prisión.

Fernando Mendoza, de 18 años, desapareció durante dos meses hasta que su cuerpo fue hallado enterrado a las afueras de Snohomish. El jueves, su familia trató de explicar el tormento que les causó su desaparición, y luego el dolor cuando les dijeron que él nunca regresaría a casa.

“Mi hijo no era un animal para haber sido dejado de la manera en que lo dejaron”, dijo su madre. “Él era un niño hermoso”.

Edgar Omar Alejandre, de 20 años, mantuvo la cabeza agachada mientras la familia del fallecido le explicaba a la juez de la Corte Superior, Janice Ellis, cuanto les robó el acusado, cuando decidió jalar el gatillo. El hermano de Mendoza de 7 años, continua preguntando cuando podrá ver a su hermano mayor, su mejor amigo. La familia del pequeño teme que los recuerdos del niño se olviden conforme va pasando el tiempo

“Yo no quiero que mi hermanito olvide que tuvo un hermano”, dijo una de las hermanas de Mendoza al juez.

La última vez que la familia habló con Mendoza fue el 2 de julio. Él les dijo a sus familiares que iba a reunirse con Alejandre para aclarar una deuda de droga. Los fiscales alegan que Alejandre y Victor García de 19 años, planeaban asaltar y matar a Mendoza cuando acordaron verse con él, ese día en una casa al norte de Snohomish.

García les dijo a los detectives que él sabia que algo malo iba a suceder. Supuestamente él admitió que Alejandre y él compraron guantes de hule y blanqueador antes de la reunión. Ellos supuestamente llevaron una pistola que sacaron de la casa y la escondieron en el establo de la propiedad, según documentos de la corte.

Alejandre esta acusado de dispararle a Mendoza cuando este se dirigía al establo, y luego asaltarlo. Los fiscales dicen que luego los dos hombres arrastraron el cuerpo de Mendoza al bosque y lo dejaron allí. Ellos trataron de lavar la sangre que había quedado en el suelo con blanqueador y una manguera, según documentos de la corte. Los hombres dejaron el vehículo de Mendoza abandonado en un estacionamiento de Marysville.

Los restos de Mendoza fueron hallados dos meses más tarde, en un bosque ubicado en la cuadra 16100 de Dubuque Road. Él tenía tres impactos de bala en su cuerpo.

Garcia continua siendo acusado de asesinato en primer grado.

Alejandre se declaró culpable el mes pasado, pero negó haber matado a Mendoza; reconociendo que un jurado lo condenaría. En cambio de su declaración, los fiscales acordaron recomendar una sentencia más baja. Se espera que él permanezca en la cárcel por un mínimo de 25 años, aproximadamente ocho años menos de la sentencia máxima permitida bajo la ley.

La fiscal del Condado de Snohomish, Janice Albert , le dijo a la juez que ella veía el crimen cometido, como un hecho de un niño en contra de otro niño.

“Creo que tenemos a dos niños jugando un juego de hombres”, dijo ella.

Ella dijo que ningún tiempo en la cárcel seria visto como justo para la familia del fallecido, sin embargo, una sentencia de 26 años seria una enorme sentencia, especialmente para alguien con la edad del acusado, dijo ella.

El abogado de la defensa, George Trejo, dijo que su cliente estaba arrepentido por lo que hizo. Mientras él ha negado haber sido el que disparó el arma, él ha tomado responsabilidad por sus actos y se ha declarado culpable, dijo Trejo.

Alejandre se disculpó el jueves, diciendo que el no esperaba ser perdonado. Fue una disculpa que él sigue diciendo cuando la juez le dijo que viera a la familia de la víctima, quienes llenaban la sala de la corte.

Ellis dijo que ella entendía la razón porque la familia de Mendoza no creía que el acusado estaba tomando responsabilidad por sus actos.

“Él no ha dicho las palabras mágicas. Él no ha dicho ‘yo maté a Fernando’,” dijo ella.

Bajo la ley, sin embargo, él ha hecho una confesión al declararse culpable, dijo Ellis. Ella también dijo que ninguna sentencia podría devolverle a la familia a Mendoza o curar su dolor.

“Esto no es sobre la misericordia. Es sobre la responsabilidad”, dijo Ellis antes de dictar su sentencia.