Sexo irreal

Dulce Soto

Agencia Reforma

La disfunción eréctil es uno de los problemas sexuales que se ha incrementado en hombres de entre 18 y 20 años y el consumo acrítico de pornografía ha contribuido, advierten especialistas.

Las expectativas irreales sobre lo que debe ser un desempeño sexual, basadas en lo que ven en este tipo de contenidos y el consecuente miedo a fallar en la intimidad, son una de las causas, coinciden.

David Álvarez, psicoterapeuta del Círculo de Estudios en Psicoterapia Existencial, explica que el constante uso de material sexualmente explícito puede promover roles rígidos y estereotipados en los chicos, de tal manera que varios de ellos consideran que no son funcionales en el sexo si no tienen un miembro enorme, si no eyaculan a borbotones o no duran horas en el coito.

Además, indica, la idea de que son los hombres quienes deben dar placer genera una gran carga en ellos, pues el miedo a no cumplir con las expectativas propias puede inhibir la respuesta del organismo durante un encuentro sexual.

“En esta edad se tienen las primeras relaciones sexuales activas y piensan que tienen que quedar bien. Se cargan ese peso y se olvidan de sus sensaciones y eso estorba en un encuentro sexual”, comenta Álvarez.

Al respecto, la doctora en psicología Silvia Olmedo agrega que la aparición de modelos exuberantes en videos pornográficos propicia que muchos jóvenes consideren que sólo pueden tener placer con chicas de grandes dimensiones o, al sobreestimularse, les cuesta excitarse con una mujer real.

Sin embargo, prohibir a los adolescentes ver pornografía, menciona Álvarez, no es la solución, sino brindar educación sexual libre de prejuicios desde edades tempranas, ya que ese material lo pueden encontrar en todos lados, con amigos o en internet.

Detalla que ahora no basta con dar información. Hay que transmitirla sin prejuicios, sin mitos y sin intimidación.

“Hoy casi todos te dicen qué es un condón, pero no bajan las estadísticas de embarazos no deseados”, cuestiona, “¿qué nos está faltando para orientar a nuestros hijos sexualmente?”.

“Decimos: ‘Si no usas condón te vas a embarazar’, entonces, a los chavos les da miedo. Les estamos diciendo lo que no deben hacer. Y, en esta etapa, pueden decir: ‘¿Y por qué no?’”.

Abunda que las prohibiciones suelen representar un reto para los jóvenes y algunos buscan transgredir la autoridad social, representada por los padres, maestros o médicos.

El especialista recomienda hablar de sexualidad con los hijos sin pena, sin ponerse rojos o haciendo gestos y sin huir de las preguntas.

Y si una relación sexual se vive con incomodidad, indica, vale la pena acercarse a un especialista.