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Si se siente deprimido o siente ansiedad en este momento, usted no está solo.

En Washington, aproximadamente tres millones de personas también están sintiendo lo mismo. Para cuidar de si mismo y de sus seres queridos, ayuda el entender la depresión y la ansiedad: los síntomas, cómo sobrellevarlo y cuándo obtener ayuda.

En este episodio del podcast del Departamento de Salud de Salud del Estado de Washington sobre cómo hacer frente a COVID-19, Kira Mauseth, PhD y Doug Dicharry, MD conversan de cómo la depresión y la ansiedad pueden aparecer durante una calamidad como la pandemia, y cuales son pasos simples a tomar, para manejar esas emociones.

Reconociendo la depresión y la ansiedad

Los expertos en salud conductual ven la depresión y la ansiedad como problemas similares con diferentes síntomas. La depresión es una sensación de desesperanza sobre el futuro, mientras que la ansiedad es el miedo y preocupación por posibles amenazas. Si bien los síntomas de la depresión y ansiedad a menudo se superponen, es importante comprender ambos para que usted pueda tomar medidas para procurar sentirse mejor.

En los adultos, la depresión puede generar lo siguiente:

• Apatía o desdén (no estar interesado en cosas que normalmente le gusta o necesita hacer)

• Dificultad para concentrarse.

• Cambios en los patrones y hábitos de sueño

• Cambios en los hábitos alimenticios

• Episodios de llanto

• Pensamientos oscuros, como por ejemplo lastimarse a sí mismo o a los demás

En los niños, la depresión se manifiesta de la siguiente manera:

• irritabilidad

• pérdida de interés en la familia, amigos, escuela u otras responsabilidades

• falta de motivación

• problemas de sueño

• tristeza y llanto

• bajo nivel de energía

• comportamiento regresivo (actuar de manera mucho más joven que lo que realmente son)

Los signos de ansiedad en los adultos son:

• incapacidad para concentrarse

• distraerse fácilmente

• nerviosismo o irritabilidad

• Problemas para dormir.

• Problemas estomacales

• sensación de peligro inminente o fatalidad (ataque de pánico)

La ansiedad en los niños puede incluir:

• hábitos nerviosos, como morderse las uñas o chuparse el pulgar

• aumento de la dependencia afectiva, sentirse muy apegados

• necesidad de reafirmación

• Preguntas y cuestionamientos frecuentes o preocupación

Dar pequeños pasos para sentirse mejor

Puede sentirse abrumador enfrentar la depresión y la ansiedad, especialmente durante una pandemia. Pero no siempre necesita hacer grandes cambios para sentirte mejor. Agregar algunas prácticas pequeñas cada día puede ayudar a reducir los sentimientos de depresión y ansiedad.

Duerma un poco. Tener hábitos de sueño saludables, también llamado higiene del sueño, aumenta nuestra capacidad para sobrellevar la adversidad, y ajustarse al cambio, así como también esto ayuda a regular los químicos del estrés en su cuerpo. Establezca un horario de sueño para irse a dormir y despertarse a la misma hora todos los días. Evite mirar las pantallas de dispositivos o televisión antes de acostarse. Las rutinas también son una buena manera de darle comodidad y estabilidad a los niños en momentos de estrés.

Mostrar gratitud. Las investigaciónes muestran que la gratitud fomenta y estimula emociones positivas. Haga una lista en su mente de cosas o personas en su vida las cuales usted aprecia. O, muestre gratitud dándole gracias a sus personas de apoyo, o a los trabajadores esenciales de su comunidad.

Observe y repare en las pequeñas cosas. El centrarse en las cosas positivas puede ayudarle a tener una perspectiva más positiva de la vida. Tome nota de las pequeñas cosas buenas de su vida, como un momento tierno con sus hijos o una buena taza de café. Antes de irse a dormir, haga una lista de al menos tres cosas buenas que pasaron ese día, lo que puede ayudarle a despertar con un mejor estado de ánimo al día siguiente.

Construya su resistencia. La resistencia es la capacidad de recuperarse de los momentos dolorosos y difíciles que vivimos. También puede ayudarnos a hacer frente a la depresión y la ansiedad. Practique estos cuatro ingredientes para construir resiliencia: propósito, conexión, flexibilidad y adaptabilidad, y esperanza. Para obtener más información, lea nuestra historia sobre ser más resistente.

Observe cómo se siente y realice pequeños cambios que usted sienta pueden ser manejables. Los estados de ánimo de los niños a menudo reflejan los de sus padres, por lo que cuidar de sí mismo también ayuda a su familia. Practicar estas habilidades de afrontamiento protege su bienestar. También le ayuda a sentirse lo suficientemente saludable como para estar presente para su familia cuando necesiten apoyo.

Está bien pedir ayuda

Todos experimentan la depresión y ansiedad de diferentes maneras. Es normal que algunas personas necesiten más apoyo que otras. Si los síntomas dificultan su funcionamiento normal, o si duran más de unas semanas, podría ser el momento de buscar ayuda.

Hable con su proveedor de atención médica si necesita ayuda para navegar y enfrentar la depresión y la ansiedad. Pueden derivarle a un proveedor de salud mental u otros recursos. También puede llamar a Washington Escucha (Washington Listens) al 1–833–681–0211 para hablar sobre cualquier problema que esté viviendo y para conectarse con el apoyo local. Tienen servicios de interpretación telefónica. Para obtener más recursos y estrategias para ayudar con la depresión o la ansiedad, visite nuestra página web de bienestar mental y emocional (sólo en Inglés).