Síntomas

Reflexiones

La Raza del Noroeste

El caso de Néstora es sensibles simplemente por la situación en que se está viviendo en México.

La violencia sigue vigente en varios estados de México y aunque no se están haciendo público por varias razones, el hecho es que todavía existen.

No pretendemos decir que lo que le está pasando es justo o injusto. Nosotros no tenemos la tarea de dictaminar una sentencia, pero tenemos que presumir que ella es inocente y es el deber del gobierno probar que es culpable.

El gobierno dice que si lo es, pero el sistema de gobierno se ha estado ganando la fama de corrupto, por lo que pone mucha dudas en sus decisiones.

La familia está haciendo lo que una familia hace: proteger a un miembro de la familia, ya sea madre, hermano, o padre. No se les puede culpar. Y por la evidencia anecdótica, Néstora es una mujer que su único crimen es participar en su comunidad y buscar justicia.

Ahora por eso está en la cárcel.

No sería el primer caso – y desafortunadamente no sería el último- en donde personas inocentes son presentadas como culpables. Ya ha habido casos de este tipo en México y Estados Unidos.

Y algo que se debe de analizar en esta situación. Todos están de acuerdo que Néstora era miembro de un grupo comunitario para proteger el pequeño poblado.

En esencia, esto no debe de existir porque si existe, es prueba de que el gobierno no está haciendo su trabajo de proteger a la población.

A el gobierno le debería dar vergüenza.

Y mientras hay noticias de robo de cobalto, aumento de salarios de legisladores, aumento de impuestos, cambio de leyes para permitir reelecciones, la liberación de una persona es sólo un pequeño síntoma de una gran enfermedad.

México no está bien.

No ha estado bien en mucho tiempo.

Y va a llegar un momento que un Teletón o una victoria de la selección no sea lo suficiente para curarlo.

De por sí, sólo es una cura temporal y superficial.