Reflexiones
La Raza del Noroeste
¿Cuántas cosas hemos hecho en este país que no hicimos ni haríamos en los países de donde venimos? Quisiéramos preguntar a usted, amigo lector.
La pregunta viene en referencia a la palabra “techero” que titula esta nota editorial; es cierto, no existe, para varios académicos el usarla es una ofensa a nuestro lenguaje.
Pero el periodista que escribió nuestra nota de primera página encontró en ella la mejor explicación del oficio de “Roofer”, que da sustento a tantos de los nuestros en esta región y en este país.
“La Raza del Noroeste”, como publicación hispana que somos, se debate todo el tiempo entre el perfeccionismo necesario del idioma, y la realidad de que en este país el idioma diario es otro, y la realidad es otra.
El tema del idioma da para mucho de discusión, pero nuestra nota se enfoca en el trabajo de los nuestros, y en el impacto del verano en algo que muchos no tenemos en cuenta, mientras nos dedicamos a tratar de disfrutar lo poco de sol que nos llega.
Analizar el impacto sobre los trabajadores que ha tenido la mínima cantidad de días secos que se han vivido este año en nuestro noroeste, es algo que consideramos justo y necesario, como en la oración.
Porque para muchos la vida en este país está centrada casi completamente en el trabajo, en conseguir sustento para ellos y sus familias, con frecuencia numerosas y con frecuencia en dos países.
Muchos de los trabajadores inmigrantes que trabajan literalmente “de sol a sol” mientras otros disfrutan el verano, son la esperanza, la roca de la que se agarran decenas de personas que viven del dinero que ellos giran casi religiosamente el día de pago.
Por eso consideramos importante llamar la atención sobre su trabajo con esta nota, por eso lo invitamos amigo lector, a que cuando vea uno de los nuestros “jalando”, de nuevo disculpas por el término impropio pero realista, levante una sonrisa y tome un momento para reconocer la entrega y la dedicación del trabajador hispano inmigrante.
No solo construyen ellos este país, sino se entregan por el bienestar de los suyos, a miles de kilómetros de su casa.
