Temen inundación en Temacapulín

Norma Zúñiga

Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco .- El agua es su bendición y un símbolo de vida para Temacapulín, pero puede ser también la razón para que desaparezca.

Aunque era una posibilidad, la noticia de que la cortina de la Presa El Zapotillo sí será de 105 metros, cayó de sorpresa.

Desde entonces, el coraje, impotencia y sentimiento de haber sido “traicionados” por el Ejecutivo del Estado de Jalisco deambula por sus calles empedradas.

Tras nueve años de lucha en contra del proyecto, algunas voces ya sienten el desgaste, pero están convencidos que seguirán… hasta donde los dejen.

Los pobladores gritan no a la inundación, expropiación y advierten que no abandonarán los hogares que los vieron nacer y donde esperan pasar hasta el último de sus días.

“Sentimentalmente nos destruyen, a nosotros los viejos nos van a traumar”, dijo Amador Agredano, de 70 años Para su madre, de 92 años, la inundación sería la muerte.

Como varios habitantes, ella advierte que se saldrá hasta que el agua le llegue al cuello.

Los dueños del balneario La Peñita, abierto en 1974 al pie de la montaña, están a la expectativa de lo que indiquen las autoridades, pese a que ahí tienen invertido su patrimonio.

Agredano calcula que no falta mucho para que la Comisión Nacional del Agua les dé un ultimátum.

Otros vecinos, como María Isabel Reyes, dudan que el caudal del Río Verde termine con el poblado alteño.

Las voces de apoyo hacen eco en Estados Unidos, donde residen sus hijos ausentes, quienes a través del Club Temaca seguirán haciendo presión.

Dicen que la fe mueve montañas y en eso confían los habitantes de “Temaca”, que un milagro frene los deseos de sepultar sus recuerdos bajo el agua.