Reflexiones
La Raza del Noroeste
Las balotas ya llegaron a nuestras casas, en noviembre las recibiremos nuevamente y en el 2016 otra vez. Lamentablemente, en nuestro estado, un gran número de hispanos que actualmente califican para la ciudadanía, y luego, poder registrarse y votar, no la han solicitado. Aún peor, hay miles que ya cuentan con la ciudadanía, y no se han registrado para votar y otros miles que ya están registrados para votar y no lo hacen.
Hay organizaciones malintencionadas en el país que están poniendo obstáculos de todo tipo para que las minorías no puedan votar.Al no registrarnos y no votar, contribuimos con esas organizaciones que atentan nuestros derechos y ven nuestro desinterés con gran beneplácito. Nos hacemos un autogol.
En nuestro estado, podemos votar desde nuestras casas, es sumamente simple y rápido. Las balotas llegan por correo sin necesidad de que las solicitemos, votamos y las enviamos de regreso. ¿El costo? Una estampilla.
La población hispana en Washington viene creciendo a un ritmo acelerado, en el condado de Snohomish, por ejemplo, creció más de 125% entre el 2000 y el 2010. No así los registros para votar o solicitudes de ciudadanía de aquellos que ya cuentan con la residencia permanente y están habilitados para hacerse ciudadanos.
Es muy simple, si usted es invisible ante el sistema, no lo tendrán en cuenta. Igual que con el censo. Si usted se hace visible a los ojos del sistema, y aparece en el radar, haciéndose ciudadano y participando en las elecciones, estará ayudando enormemente a su propia comunidad. Usted trabaja y paga impuestos indirectamente, aporta a la economía del estado pero no goza de los beneficios y seguirá sin gozar de éstos si no tramita sus documentos.
Nuestro poder de voto se convertirá en una herramienta mucho más poderosa que las marchas, que lamentablemente son ignoradas con frecuencia.
Incrementemos conjuntamente el poder de nuestra comunidad, está en nuestras manos, hagamos ese esfuerzo votemos por nosotros, por nuestros hijos y por un futuro mejor para todos los hispanos.
No importa hacia que arco patea, lo que importa es que aporte a su equipo.
