Alejandro Dominguez
La Raza del Noroeste
Estamos a menos de un año para el Censo pero ya organizaciones se estan preparando para asegurar que todos sean contados, incluyendo a los hispanos quienes tiene antecedentes de no ser contados adecuadamente por diferentes razones.
El pasado miércoles 8 de julio se presentó un reporte sobre los problemas que los latinos enfrentan en ser contados para el censo en el Club de Prensa Nacional en Washington D.C..
El reporte, llamado “El Estado de los Latinos: Censo 2010. Definiendo una agenda para el futuro” fue escrito por Debora M. Ortega y Lisa Martínez, del Centro Latino para Participación Comunitaria y Becas de la Universidad de Denver (DULCCES por sus siglas en inglés), en asociación con la Fundación Azteca América.
El método de recopilación de datos fue hecho en un foro en Washington DC organizado por Azteca América y el Buró del Censo de Estados Unidos. La facultad de DULCCES analizó los temas de mayor interés de los participantes y analizaron reportes nacionales que incluía datos del gobierno, organizaciones sin fines de lucro y documentos de las Naciones Unidas.
Entre los puntos del reporte incluye que minorías raciales y étnicas siguen sin ser contadas completamente. Los latinos posiblemente no sean contados por completo debido a varias cosas. Entre ellas incluye las limitaciones del inglés. Sin embargo la oficina del Censo ha empezado a usar formas en inglés y en 56 idiomas diferentes incluyendo el español, pero otros problemas no son tan fáciles de resolver.
El reporte dice que sentimientos anti inmigrantes y anti latino combinado con la preocupación de como la información sería utilizada hace que los latinos duden más en participar en el censo.
La comunidad en general sería afectada si los latinos – u otro grupo – no son contados de manera correcta en el censo, porque información del censo es utilizada para dar fondos a diferentes programas de educación, ambientales, económicos y de vivienda de acuerdo a una de las autoras.
Debora Ortega, dijo que el censo debe de contar a todos porque el 80 por ciento del dinero
federal distribuido a los estados es basado en información del censo.
“Este dinero es usado para los caminos, hospitales y servicios de emergencia. El uso que se anticipa y el costo de esos servicios necesita ser correcto para que el gobierno pueda cubrir las necesidades de los residentes”, dijo Ortega.
Ortega añadió que aún cuando las personas no son contadas todavía utilizan los servicios a pesar de que éstos no tiene el dinero necesario.
En total, el reporte nombra cinco temas que pueden ocasionar que los latinos no sean contados de manera correcta para el censo del 2010.
La actual atmósfera anti inmigrante y el miedo de una posible redada de inmigración puede provocar que la comunidad latina no comparta su información, no importa su estatus migratorio. El reporte dice que la oficina del Censo procesa la información de manera confidencial pero esto no quita el miedo. Por eso, se recomienda que ICE y departamentos de policía suspenda las redadas migratorias, algo que sólo lo puede mandar el Presidente Barack Obama.
Pero se cree que esto no suceda.
“Es una pregunta legal,” dijo Carlos Gutiérrez, ex Secretario del Comercio durante la administración del Presidente George W. Bush en la conferencia. “Va a ser complicado. Tenemos que garantizar que no se utilice esta información de otra manera.”
El censo es hecho cada diez años y participar en ella es obligatorio por ley, de acuerdo al Buró de Censo.
El censo mandará cuestionarios a las viviendas en marzo del 2010. Casas que no regresen el cuestionario serán visitados por un trabajador del censo quien podrá ser identificado con una identificación.
En un cuestionario de muestra, las preguntas que se hacen incluye el número de personas viviendo en la residencia, la fecha de nacimiento, y si la persona es de origen latino u otra raza.
Aunque se está tratando de hacer que los hispanos participen en el censo, hay un grupo que llama a que se boicotee como protesta por el trato a inmigrantes indocumentados.
La Coalición nacional de Iglesias Latinas y Líderes Cristianos (CONLAMIC) está llamando a un boicot del censo por la falta de una reforma migratoria comprehensiva. En un comunicado de prensa en su sitio de Internet, consideran que esto es una buena estrategia para pelear lo que ellos consideran actos de injusticia en contra de la comunidad hispana. CONLAMIC comunicó que hablarán más de este tema en su próxima asamblea nacional en Washington D.C. el 1 y 2 de octubre.
Que organizaciones religiosas opinen de esta manera entristece a Uriel Iñiguez, director de Asuntos Hispanos (CHA) de Washington, quien opina que esto afectaría de manera negativa a la población hispana.
“Entiendo porque lo hacen pero están saliendo de acuerdo con grupos que están en contra de los latinos que no quieren que sean contados,” dijo Iñiguez.
Localmente, Iñiguez si ha visto los temas de preocupación que el reporte enumera en ciudades como Seattle, Tri Cities y Yakima.
Como solución. Iñiguez ha recomendado a la oficina del Censo que se contrate a más personas bilingües. Dice que se ha hecho el esfuerzo para conseguir esto y que conoce a dos personas en la región quienes trabajan en el censo y son de origen hispano.
Iñiguez opina que hay que participar en el censo porque habría más beneficios.
“Para mí, es como votar,” dijo.
Hispanos constituyen
12.5 % de la población en el país
7.5 % de la población de Washington
en el 2000
14.73 % en el país en el 2007.
* Fuente: Buró del Censo de los Estados Unidos
