Por Sandra Maqueda
El título de esta columna está ligado a una palabra muy interesante “Namaste”. Esta palabra procede tradicionalmente de la cultura hindú, aunque hoy en día es utilizada en múltiples contextos y diferentes países. Namasté es una palabra en idioma sánscrito y en realidad pocas personas conocen su hermoso significado, el cual guarda un profundo mensaje.
Cuando decidimos publicar esta columna en La Raza del Noroeste, quisimos que tuviera un título relacionado con la comunidad, la unidad y sobre todo que nos diera esperanza, de tal forma que pudiéramos compartir información sobre programas, actividades y noticias locales que beneficiaran a nuestra gente Latina y así lograr una comunidad más fuerte y más unida.
Lo que la palabra “Namasté” trata de transmitir es un saludo o despedida a la otra persona, desde la parte más profunda y espiritual de nuestro ser. El término “namas” significa “saludo” o “reverencia”, y proviene etimológicamente de nam, que quiere decir “postrarse” o “inclinarse”. Por su parte, el sufijo “te” es un pronombre personal, equivalente en español, a “a ti”.
Entonces, si juntamos ambos significados, descubrimos que namasté significaría algo así como “Te saludo” o “Te reverencio”. Pero aún hay más profundidad en el significado de esta palabra, algo más espiritual. El término “namas” también puede ser interpretado como “nada mío”, es decir, que mi ego se reduce a la nada, connotando una actitud de humildad frente al otro. Si este saludo se realiza desde el corazón, se establece una conexión genuina y autentica entre las personas.
Otro matiz del significado espiritual de esta multifacética palabra, está en la creencia de que existe una chispa divina en cada persona. Entonces, cuando la palabra “namasté” está acompañada del gesto de las manos en forma de rezo y la inclinación de la cabeza, estamos reconociendo esta presencia divina en uno mismo y en el otro. Si lo expresáramos con palabras, sería algo así como: “La chispa divina que hay en mí reconoce la chispa divina que hay en ti” ósea “Todos somos uno”.
El yoga hoy en día ha adquirido una gran popularidad, gracias a los probados beneficios físicos y mentales que produce esta antigua práctica. En las clases de yoga se utiliza la palabra namasté al final como una despedida, debido a que al final de la clase la mente y el ambiente están más serenos, por tanto generalmente, los instructores de yoga prefieren decir este mantra cuando la energía es más propicia. Es decir, cuando estamos más relajados y hemos calmado nuestro espíritu.
Y para seguir con nuestra misión en esta columna, queremos compartir con nuestros amigos lectores que todos los martes se imparte una clase de Yoga completamente gratis y en español de 5:30 a 7:00PM en el centro comunitario de Burien. Para más información llama a la instructora Meli Esparza al (206) 551-2906, aprovecha esta oportunidad y pasa la voz por que “Todos somos uno” o bien diría en esta ocasión “Namasté”.
Sandra Maqueda conduce “Despertando con el Rey” de lunes a Viernes de 6-10 AM en KKMO 1360 AM. Facebook: Sandra Maqueda o en su Blog: www.sandramaqueda.com
