Todos Somos Uno

Por Sandra Maqueda

No hay mal que por bien no venga, ese dicho es letal, nunca falla. Algo que he aprendido en la vida es que todo aquello que parece oscuro y complicado en un principio, resulta ser lo mejor que pudo habernos pasado después.

La mayoría de quienes hemos experimentado esto sabemos que es solo el tiempo, lento pero bendito ungüento, el antídoto perfecto para resolver cualquier situación. Es sumamente importante que enfoquemos nuestra atención en este sentido y que cualquiera que sea la situación por complicada que parezca tengamos la plena seguridad de que será para algo positivo en nuestras vidas. Sé que no es sencillo verlo de esta forma especialmente cuando se nos ha detectado una enfermedad peligrosa, o cuando hemos perdido a algún ser querido, entiendo que para muchos el temor de ser deportados o separarse de su familia es una preocupación constante, sin embargo quiero decirte que todo tiene un propósito en esta vida, por ejemplo se dice que la mayoría de las enfermedades, se deben a un problema emocional no resuelto y que mientras no logremos aclarar y sanar dicho conflicto interno, seguiremos enfermos e infelices, es decir gracias a esa enfermedad podemos eliminar lo que venimos arrastrando por generaciones y con el apoyo de profesionales en esta área, podremos avanzar y recuperar nuestra salud. Cuando perdemos a un ser querido no podemos comprenderlo y por el contrario solemos negarnos a la idea y nos la pasamos cuestionando del por qué a nosotros, aun que sé que decirlo suena fácil, requiere de un gran esfuerzo y es vital aceptar que esa pérdida nos traerá un aprendizaje positivo, quizás no inmediatamente pero con el tiempo lograremos verlo. Ahora bien, si nosotros no trabajamos con nuestras emociones al respecto de esto, podemos perdernos en una tristeza profunda y morir de hastío, otra vez aquí vemos que es un asunto de auto control emocional lo que define el resultado, claro se requiere del apoyo de la familia, amigos e incluso en ciertos casos de ayuda profesional para salir a flote, no somos islas y necesitamos unos de otros. Como migrantes sabemos que en muchas ocasiones cruzar la frontera y llegar a este país implica la renuncia a nuestra libertad y con todo y eso corremos el riesgo, porque nuestras familias lo valen, porque como sea aquí en los Estados Unidos hay más oportunidades de progresar. Ahora gracias al actual presidente, podemos ver la unidad entre toda la comunidad sin importar la etnia o color de piel, escuchamos que hay más conciencia a la hora de manejar ebrios y que hay cada vez más personas resolviendo asuntos pendientes con la Ley y manteniéndose al margen de esto, en estos casos nuevamente será nuestro auto-control emocional lo que nos podrá sacar a flote o nos hundirá. ¡No hay mal que por bien no venga! y si lo vemos así, les garantizo que le encontraremos un sentido positivo a lo que sea que nos esté pasando, nuestras emociones son el resultado de lo que estamos pensando. Así que para actuar con sensatez y curar nuestros males tenemos que convertirnos en vigilantes de nuestros pensamientos, deseo que lo tomes en cuenta y lo pongas en práctica, porque todos somos uno.