PARIS (AP) — Miles de bomberos y rescatistas iban de casa en casa el lunes en la devastada costa del Atlántico en Francia, donde buscaban víctimas y habitantes atrapados luego de una tormenta de vientos huracanados y lluvias que dejó 59 muertos en Europa occidental, 48 de ellos en suelo francés.
La tormenta Xynthia llegó a Francia en la madrugada del domingo, inundando puertos, destruyendo casas y dejando a cerca de un millón de hogares sin electricidad. También azotó Bélgica, Portugal, España y partes de Alemania y causó interrupciones a los viajes por tren y avión en todo el continente.
El presidente Nicolás Sarkozy recorrió el lunes Vendee y Charente-Maritime, las zonas más afectadas y prometió cuatro millones de dólares en asistencia.
