Editorial
Nuestra historia de primera plana esta semana parece un poco salida de sitio, cuando nadie en el gobierno habla de la Reforma Migratoria.
Pero es pertinente, y mucho; muchas cosas están pasando, de alguna manera a espaldas de la opinión pública.
El periodista Alejandro Domínguez viajó a Washington DC hace unas semanas, y como parte de sus estudios periodísticos en inmigración, conoció de cerca una organización anti inmigrante.
Ellos están preparándose para atacar con todo, los esfuerzos de lograr una reforma justa.
Estos no son gentes que se esconden, simplemente el foco de los medios de comunicación no está allí; pero los miembros de esas organizaciones creen que tienen razón en sus objetivos.
Y se hacen escuchar, y se preparan a influir a los congresistas para que nieguen la legalización de la fuerza trabajadora inmigrante, que no tiene documentos.
Nuestro reportaje es completo, y muestra por supuesto el ángulo de quienes luchan desde es lado contrario, el lado que pide derechos y legalización para los inmigrantes; donde. en el Noroeste, la Washington CAN se destaca por su pasión y actividad.
Es una batalla dura, porque el discurso de “cumplir la ley” que muestran los anti inmigrantes, es una cortina de humo para la intención final de “que no vengan acá”, que es su objetivo.
Es necesario saber que esas cosas están pasando, aunque la reforma migratoria posiblemente no sea tema hasta la siguiente Legislatura.
Pero, quienes deseen ser activos en apoyar la causa de los inmigrantes sin documentos, deben apoyar a las organizaciones que los defienden, porque existen enemigos poderosos, para una reforma justa y considerada, y ellos van a hacerse oir.
