Dalila Carreño
Agencia Reforma
Más que el número de actividades extraescolares que deben tener los niños una vez finalizada su jornada en el colegio, lo más importante es que éstas sean variadas.
René Guzmán Castillo, jefe del área de estimulación temprana, lenguaje y rehabilitación neuropsicológica del Hospital Pediátrico Legaria, de la Secretaría de Salud del Gobierno del DF, comenta que lo ideal es que se trate de actividades motrices, cognitivas y de socialización que se puedan intercalar.
“En el caso de las motrices la idea es que se pueda mover el cuerpo y, sobre todo, entre más chicos mejor para que sepan qué parte de su cuerpo pueden utilizar para saltar o para aventar una pelota. Les servirá para conocer su cuerpo y espacio, lo que es adelante y atrás”, indica.
En ese sentido, algunas opciones podrían ser clases de ballet o de karate. Por ejemplo, con algunos aros se pueden crear circuitos psicomotrices para que los pequeños jueguen y aprendan lo que es adentro, afuera, izquierda y derecha.
Cuando los niños empiezan a leer y escribir, el experto señala que las actividades cognitivas sirven para que desarrollen su lenguaje y desarrollen procesos mentales con la intención de que puedan generar oraciones gramaticales con sujeto, verbo y predicado.
“Para esto puede servir la descripción de escenarios, por ejemplo preguntarles ‘¿Quién está ahí?’ Y que contesten ‘un niño’. Y luego preguntarle ‘¿Y qué hace ese niño?’ Se recomienda a partir de los 6 años”.
En el caso de las de socialización, se pueden incluir actividades como hablar, escribir o dibujar en grupo para que los niños respondan a preguntas que les servirán para que vayan reconociendo su valor.
De acuerdo con el especialista, los tres tipos de actividades deberían combinarse para evitar que el niño se aburra.
“Está mal hecho que los papás los metan a todo tipo de clases porque no los dejan jugar. Si en la tarde lo meto a natación, judo, piano u otro instrumento, ¿a qué hora lo dejo jugar? Pero si pongo actividades motrices que también le servirán para manejar su cuerpo, le ayudará a la autoestima y a conocer el medio externo”, apunta.
