Por JONATHAN LEMIRE y DARLENE SUPERVILLE,
Associated Press
MANCHESTER, Nueva Hampshire, EE.UU. (AP) — El presidente Donald Trump sugirió el lunes que se aplique pena de muerte a los narcotraficantes que alimentan la epidemia de consumo de opiáceos que vive Estados Unidos.
El problema ha afectado a las comunidades rurales y de clase trabajadora que votaron por Trump en grandes números. Y el mandatario, aunque ha enfrentado críticas de ser lento para dar a conocer su plan, ha decidido presentar una actitud tajante como punto crucial para detener esta plaga.
“La dureza es lo que más temen”, afirmó Trump.
El presidente hizo su anuncio en Nueva Hampshire, un estado golpeado duramente por los opiáceos. Trump pidió ampliar la educación y la conciencia acerca de la adicción a las drogas, al tiempo que se amplía el acceso a los tratamientos que hayan demostrado ser eficaces. Pero la estructura central de su plan es endurecer los castigos para los que sean sorprendidos traficando drogas altamente adictivas.
“Esto ya no puede manejarse con mano tibia”, afirmó Trump. “Se trata de ganar en un problema muy, muy difícil, y si no nos ponemos muy duros con estos traficantes, no va a ocurrir señores… Quiero ganar esta batalla”.
