Una fotografía, hermosa y triste, de un trabajador indocumentado que fue deportado desde Seattle a Tijuana, ilustra nuestra historia más importante de la semana, que se publica en la página 4.
El Departamento de Seguridad Nacional anunció esta semana un serie de cambios propuestos al sistema actual de detención de inmigrantes sin documentos.
Un cambio necesario y, a juzgar por lo que hemos conocido, muy positivo para el futuro de los nuestros.
Quizás el mejor resumen de lo que busca este cambio lo presenta un editorial reciente, en Inglés, del periódico New York Times, que menciona estos cambios como:
“Un ambicioso plan para reparar el sistema de detenciones de inmigración, (que es) una mezcla plagada de escándalos, de sitios de encierro locales, estatales y federales, que creció de manera enorme y desordenada, bajo la cruzada de aplicación de la Ley que lideró el anterior Presidente, George W. Bush”.
Un excelente resumen de lo que se supo por tanto tiempo, pero se dijo tan poco, sobre los Centros de Detención durante el gobierno pasado.
El diario Neoyorkino menciona además que el programa propuesto define principios tan básicos en la misión del ICE, que dejan enorme duda sobre como se viene operando en la actualidad.
“El ICE ubicará a los detenidos en sitios que sean adecuados para el riesgo que representan”, la propuesta hace explícito que no todos (de hecho la minoría marginal) de los detenidos son criminales, o peligrosos.
Hay más ejemplos, el tema claro es que el gobierno actual está proponiendo un cambio para bien, que considera hechos como el que muchos detenidos son mujeres y niños.
Parece que el gobierno está trabajando en serio y sin pausa, aunque sin mucho ruido, en este tema tan importante y tan doloroso, para nosotros los inmigrantes.
