Un discurso en “desunión”

La situación política de este país es, en la actualidad, difícil, tan dificil que muchos medios no parecen querer decirlo.

Los Estados Unidos salieron de un gobierno, el del Presidente Bush, en que las cosas se hacían casi unilateralmente, para reemplazarlo con otro, el del Presidente Obama, que no ha podido, en su primer año, lograr ningún acercamiento relativo, entre Republicanos y Demócratas.

El tradicional discurso sobre “El Estado de la Unión”, que presentó el Presidente el miércoles pasado, dejó entre sus primeros analistas un sabor más de defensa a su gestión de un año, que muestras reales de progreso.

La oposición al Presidente no parece conmovida, impresionada, o dispuesta a “empujar para el mismo lado”.

Muchos esperaban que uno de los componentes mayores del discurso del Presidente fuera un llamado vehemente a impulsar este año una Reforma Migratoria completa y justa.

No fue así; un par de cortas frases tocan de manera por demás leve el tema, como se reporta en nuestra página cuatro.

Tristemente, el tema de la Reforma no tiene la características de ser un tema alrededor del cual se unan fácilmente los partidos de este país; de hecho, es uno de los temas que más divide.

Y, en momentos en que el Presidente necesita sanar heridas, para lograr que un Congreso funcione, que produzca mejoras, y que encuentre salida al tema de la Reforma en Salud, en un momento así, el tema de la Reforma no califica como “Políticamente Popular”.

No es este un lúgubre reporte de que todo está perdido.

Pero el discurso sobre el estado de la Unión, ha delineado normalmente la agenda Presidencial del año que comienza, y el tema de la Reforma no ocupó el urgente sitio que esperábamos.