Por la Abogada Marie B. Higuera
Hace un par de años, mi esposa vino a los Estados Unidos con una visa de turista y se quedó. Nos conocimos, nos casamos y tuvimos bebés gemelos. Metimos la aplicación para su residencia. Ella recibió su permiso de trabajo y estamos esperando la entrevista. Ayer, un hombre vino a nuestra casa buscándola y dijo que trabaja para inmigración. Pidió datos personales de ella, como su número A y su número de seguro social.Mi esposa se sintió incomoda y cerró la puerta.
Ella hizo lo correcto. Nadie debe dar información personal a desconocidos que vienen a su casa o llaman por teléfono. Si el hombre verdaderamente trabajara para inmigración, habría sabido su número A. Es probable que el hombre era un defraudador con ninguna conexión a inmigración.
Sería muy atípico para un oficial de inmigración visitar a su casa. Dado que su esposa se quedó de más después de que se venció su estancia autorizada y que ella no tiene estatus, inmigración sí puede arrestarle y empezar procedimientos de expulsión para ella, pero eso sería fuera de lo común porque ella ya tiene una aplicación para la residencia pendiente, y el hecho de que se quedó de más no quita su elegibilidad para la residencia.
A veces los oficios de inmigración visitan a los hogares de los aplicantes quienes han aplicado para la residencia a base de su matrimonio cuando están sospechosos de la legitimidad del matrimonio, pero eso pasaría después de una entrevista en que no había pruebas suficientes de un matrimonio de buena fe y en que los esposos realizan mal la entrevista. En este caso, el oficio debe enseñar su credencial gubermental y presentar su tarjeta de presentación. Sin embargo, su esposa no está obligada a dejarles entrar a su casa, ni a contestar sus preguntas. Una visita a casa normalmente implica que están realizando una investigación de fraude matrimonial. Ella debe rechazar cordialmente a cooperar y contactar a un abogado de inmigración de inmediato.
La Abogada Marie Higuera puede ser contactada al 206-267-0234
