Por DAVID ESPO
WASHINGTON (AP) — Una iniciativa que reforma los servicios de salud en Estados Unidos —respaldada por el presidente Barack Obama— logró su aprobación más difícil la madrugada del lunes en una votación en el Senado de Estados Unidos.
“Hagamos historia”, afirmó el senador por Iowa Tom Harkin antes de que los simpatizantes de la iniciativa de ley exhibieran su dominio del Senado en lo que fue una votación extraordinaria en época navideña.
La medida, que obtuvo los votos necesarios para evitar las tácticas dilatorias de los republicanos, fue aprobada por 60 votos en favor y 40 en contra, con lo cual casi garantiza su aprobación en esta misma semana.
La iniciativa permitirá que los cerca de 30 millones de estadounidenses que carecen ahora de un seguro médico podrán contar con él.
Además, prohibirá algunas prácticas que esgrimían las empresas de seguros para negar los beneficios de la cobertura de las pólizas, como los problemas de salud preexistentes.
El ambiente fue intensamente partidista, pero el resultado fue lo que se esperaba después de que los senadores emitieron sus votos desde sus escritorios, una práctica reservada para temas de particular importancia.
Algunos funcionarios gubernamentales que habían trabajado intensamente en la iniciativa observaban desde la galería de visitantes al Senado pese a la hora de la votación.
En el lugar también se encontraba Vicki Kennedy, la viuda del fallecido senador por Massachusetts, Edward M. Kennedy, quien impulsó las reformas a los servicios de salud durante su carrera de 40 años en el Senado.
El anuncio que hizo el sábado el senador por Nebraska, Ben Nelson, de que respaldaría la iniciativa de ley a cambio de una serie de concesiones, ayudó a cimentar la victoria de los demócratas por 60 votos.
La iniciativa fue integrada con la dirección del líder de la mayoría demócrata, el legislador por Nevada Harry Reid.
Los republicanos reconocieron que los demócratas obtuvieron los votos, pero aseguraron que no se ha llegado al final del asunto.
El senador republicano por Kentucy, Mitch McConnell, el líder de los republicanos, lanzó una advertencia apenas velada de que su partido utilizará este tema en las elecciones legislativas del 2010.
Además, en un duro ataque al presidente Obama, McConnell afirmó que se trataba de “un presidente que fue elegido con promesas de cambio, en la que dijo que quería primas más bajas (en los seguros de salud). Eso cambió. Dijo también que quería menores costos. Eso también cambió. También dijo que no incrementaría los impuestos. También cambió, y dijo que no recortaría los beneficios del Medicare, y también cambió”.
Sin embargo, Reid respondió al presentar una lista de residentes del estado de Nevada que han sufrido a manos de las empresas de seguros.
“En promedio, un estadounidense muere por la falta de cobertura médica cada 10 minutos. Eso significa que en el corto tiempo que he hablado, nuestro sistema inefectivo ya se ha cobrado otra vida”, agregó el líder demócrata.
Sin embargo, McConnell consideró la votación como la culminación de un largo debate, con lo cual reconoció que se trataba de una votación de importancia crucial.
Ahora, los demócratas necesitarán conseguir 60 votos en un par de ocasiones más y los republicanos pueden demorar la aprobación final hasta la Navidad, pero no pueden impedirla.
La Cámara de Representantes ya había aprobado la iniciativa y los esfuerzos de buscar un acuerdo deberán comenzar en los días posteriores a la Navidad.
La Oficina del Presupuesto del Congreso ha calculado que la iniciativa reduciría déficits hasta por 132.000 millones de dólares durante una década y probablemente mucho más en la década siguiente.
Sin embargo, los republicanos indicaron que esas cifras eran una ilusión, pues dependen en recortes al programa Medicare que nunca ocurrirán.
