Una comunidad unida

Reflexiones

La Raza del Noroeste

Después de haber transcurrido un mes de perderlo todo en un incendio, Rubí Delgado-Brito y sus ocho hijos están recuperando lo perdido.

La historia de la página 1, relata la historia de la familia Delgado-Brito, quienes vivían en los apartamentos Candlewood en el área de Casino Road en Everett, hasta que este se incendió, dejándolos sin hogar y sin sus pertenencias.

La familia mexicana, ha visto como la comunidad se ha movilizado para brindarle su apoyo incondicional.

Como periódico de la comunidad hispana, llevamos tiempo siguiendo las noticias de inmigración y el sentimiento antiinmigrante, pero son historias como estas las que nos permite ver que no todo es gris. El apoyo humano todavía existe, y más cerca de lo que pensamos.

Las personas del la comunidad se han hecho presentes en la escuela Explorer Middle School, donde asiste uno de los hijos de Delgado-Brito, con objetos como ropa, comida, pañales, juguetes, etc.

Todo para que la familia vuelva a recobrar lo perdido. Los maestros han realizado donaciones para ayudar a la familia. Los alumnos de la escuela también han llegado a brindar su apoyo monetario con lo que sus padres les han dado.

Llegamos a este país como inmigrantes, en busca de una vida mejor y un futuro más brillante para nuestros hijos. Trabajamos arduamente para conquistar nuestros sueños. Accidentes como este, sufrido por la familia Delgado-Brito, nos deja saber que mientras no somos inmunes a algo así, hay una comunidad que apoya a los suyos. Que se preocupan por otros.

Por eso también amigo lector, consideremos contribuir con un donativo cuando podamos a la Cruz Roja local o a otra organización de ayuda. Muchas veces nos quedamos con los brazos cruzados, pero nunca sabemos cuándo necesitaremos la ayuda nosotros mismos. También consideremos donar a familias que pasan por un accidente, somos una comunidad y cuando uno de los nuestros sufre, debemos estar listos para apoyarlos y brindarles la ayuda que necesitan.