José Díaz Briseño
Agencia Reforma
WASHINGTON, .- Más de 80 congresistas del Partido Demócrata presentaron ayer en el Capitolio la más reciente iniciativa de reforma migratoria que abriría la puerta a la legalización de más de 12 millones de indocumentados en Estados Unidos.
Redactada por el legislador demócrata por Illinois, Luis Gutiérrez, principal líder a favor de la legalización en la Cámara baja, la iniciativa –una reforma al estilo de la llamada “enchilada completa”– marca el arranque de la presión para que el Congreso y la Casa Blanca concreten una reforma en 2010.
“¡Como candidato a Presidente, Barack Obama prometió una reforma migratoria integral y (ahora) le traemos el camino al éxito con esta Iniciativa de Ley!”, arengó Gutiérrez, en una multitudinaria conferencia de prensa en un salón del Congreso.
Bajo el título “Ley para una Reforma de Inmigración Integral para la Seguridad y Prosperidad de Estados Unidos de 2009”, la Iniciativa Gutiérrez tiene el apoyo de decenas de demócratas, pero de ningún republicano.
En medio de una crisis económica y alto desempleo, los partidarios de este plan –que incluyen a las bancadas hispana, negra, asiática y progresista en la Cámara baja– afirmaron que no aceptarán pretextos.
“Para aquellos que dicen que no es el momento por el estado de nuestra economía, yo les diría que no hay un tiempo bueno o malo: lo que hay es una obligación moral”, dijo Nydia Velázquez, líder de la bancada hispana demócrata.
La presentación de la Iniciativa Gutiérrez representa la reanudación del debate migratorio interrumpido en junio de 2007, después de que el Senado derrotara un proyecto bipartidista del demócrata Ted Kennedy y el republicano Jon Kyl.
En 2006, Gutiérrez había sido el impulsor en la Cámara baja del plan bipartidista encabezado en el Senado por Kennedy y el republicano John McCain, que logró sortear la Cámara alta, pero que terminaría enterrado por la mayoría republicana.
“Con 15 millones de estadounidenses sin trabajo es difícil entender que alguien quiera dar amnistía a 12 millones de inmigrantes ilegales”, dijo el republicano por Texas, Lamar Smith.
Según la Iniciativa Gutiérrez, un indocumentado podría iniciar su camino a la residencia en Estados Unidos al probar que llegó antes de diciembre de 2009, pagar 500 dólares de multa, pasar un chequeo criminal y demostrar contribuciones al país.
Distribuidos en seis títulos, la iniciativa incluye ingredientes de proyectos anteriores como: legalización, seguridad fronteriza, verificación de empleo, reforma a sistema de visas y legalización preferente a trabajadores agrícolas y estudiantes.
Sin embargo, el nuevo proyecto dejó fuera la creación de un masivo Plan de Trabajadores Temporales, un elemento crucial para que republicanos como el senador McCain o el congresista Jeff Flake apoyaran esfuerzos anteriores.
Según Flake, republicano por Arizona, la actual propuesta comete el mismo error de la amnistía de 1986 que legalizó a los indocumentados, pero no estableció nuevos canales y vías legales de inmigración temporal a Estados Unidos, con lo que perpetuó la inmigración ilegal.
Sin embargo, la ausencia de este plan depende en buena medida de la presión que ejercen los sindicatos sobre los demócratas en ambas cámaras.
A diferencia de las “enchiladas” de 2006 y 2007, que incluían crear entre 300 mil y 500 mil visas de empleo temporal, la Iniciativa Gutiérrez sólo crearía 100 mil para los primeros tres años.
La propuesta fue presentada en la Cámara baja, pero los legisladores esperan que los senadores sean los primeros en avanzar en la presentación de una reforma migratoria en 2010.
