Por FABIOLA SANCHEZ,
Associated Press
CARACAS, Venezuela (AP) — Las autoridades venezolanas dieron un plazo de dos semanas al gobierno de Estados Unidos para presentar un plan de clasificación de los 17 funcionarios que quedarán en la embajada de ese país en Caracas, medida que afecta las relaciones consulares y aleja la posibilidad de normalización de relaciones entre Washington y Caracas que están sin embajador desde el 2010.
En medio del recrudecimiento de las tensiones entre los dos países, la canciller Delcy Rodríguez anunció el lunes que las autoridades estadounidenses deberán “presentar el plan en cuanto a la clasificación de rango de funcionario que deberán permanecer en nuestro país acreditados”. En breves declaraciones a la prensa agregó que tras reunirse con el encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, Lee McClenny, le notificó en un encuentro “cordial” las medidas que anunció el sábado el presidente Nicolás Maduro y en particular la “adecuación a un número de 17 funcionarios” que deberán quedarse en la representación diplomática.
La embajada de Estados Unidos en Caracas cuenta con un centenar de funcionarios, según indicó Maduro.
Alterno a las limitaciones del número de personal diplomático, el gobierno venezolano también estableció que toda reunión que vayan a hacer en Venezuela los funcionarios estadounidenses “debe ser notificada y autorizada previamente”. Rodríguez señaló que próximamente será publicada la resolución presidencial sobre la visa obligatoria que se exigirá a los estadounidenses para visitar Venezuela, medida que consideró una acción de “reciprocidad” respaldada por el “derecho internacional público”.
La ministra no hizo ninguna mención a la detención de un piloto estadounidense de origen latino que estaría implicado en “actividades encubiertas”, según anunció Maduro sin ofrecer mayores detalles. McClenny no hizo ninguna declaración a la prensa durante su visita a la sede de la Cancillería venezolana.
La portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf, manifestó el lunes preocupación por los acciones tomadas por Caracas, y dijo a la prensa que hasta antes de la reunión entre McClenny y Rodríguez las autoridades estadounidenses no tenían ninguna notificación sobre el arresto de un piloto estadounidense.
Al defender las acciones hacia Estados Unidos, el alcalde oficialista de Caracas, Jorge Rodríguez, afirmó el lunes que son “una forma de defender la paz y la democracia de todos y todas”.
Como parte de un paquete de medidas diplomáticas, el mandatario venezolano anunció la prohibición del ingreso al país del expresidente George W. Bush, el ex vicepresidente Dick Cheney, el exdirector de la CIA George Tenet y los congresistas Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart, Bob Menéndez y Marco Rubio.
En las últimas semanas han surgido nuevas fricciones entre Washington y Caracas tras las acusaciones de Maduro de que desde Estados Unidos se estaría conspirando contra el gobierno venezolano, señalamientos que han sido rechazados reiteradamente por voceros del Departamento de Estado.
A inicios de febrero el Departamento de Estado suspendió las visas a 32 funcionarios venezolanos, entre ellos siete acusados de violar derechos humanos durante las protestas callejeras que dejaron 43 muertos el año pasado en el país sudamericano y otros nueve señalados de incurrir en actos de corrupción.
