Vicealmirante mexicano muere en emboscada

Por GUSTAVO RUIZ,Associated Press

MORELIA, México (AP)

Un alto oficial de la Armada mexicana y su escolta fueron asesinados en una emboscada el domingo en el estado de Michoacán, en la que dos personas más resultaron heridas.

El atentado contra el vicealmirante Carlos Miguel Salazar ocurrió en un camino sin pavimentar cercano al pueblo de Churintzio, informó la procuraduría del estado de Michoacán, en el occidente de México. Salazar era el comandante de mayor rango de la Marina en el estado de Jalisco, vecino a Michoacán, ambos con costas en el Pacífico.

Alejandro Arellano, portavoz de la procuraduría michoacana, dijo que el chofer de Salazar aparentemente tomó el camino sin pavimentar porque la carretera principal había sido cerrada. Informó que Ricardo Fernández Hernández, un oficial que fungía como guardaespaldas del vicealmirante, también fue asesinado.

Un comunicado de la Armada de México informó que el comandante viajaba en una camioneta por la autopista que une a Morelia, la capital de Michoacán, con Guadalajara, y luego llega hasta la base de la Armada donde Salazar estaba emplazado, pero tuvo que tomar una desviación cerca de Churintzio. En un punto entre dos pueblos, hombres armados con fusiles de alto poder abrieron fuego contra el vehículo.

Helicópteros de la Marina, el Ejército y la Policía Federal, y más de 200 elementos de seguridad, además de rescatistas, acudieron al sitio del atentado. Los atacantes no habían sido localizados, pero fuentes oficiales informaron que en las cercanías se encontró un auto abandonado, que se cree fue usado por los atacantes.

Desde el martes, pistoleros que al parecer trabajan para el cártel narcotraficante de los Caballeros Templarios han atacado caravanas de la Policía Federal, lo que ha derivado en la muerte de cuatro oficiales y lesiones a cinco más. La cifra de muertos por los enfrentamientos también incluye a 20 agresores.

Los pistoleros han secuestrado autobuses y camiones de carga para bloquear carreteras antes de lanzar sus ataques.

Hace dos meses, el presidente Enrique Peña Nieto envió miles de efectivos del Ejército y la Policía Federal a esa zona para enfrentar los brotes de violencia provocados por el enfrentamiento entre los grupos criminales de los Caballeros Templarios y el cártel Nueva Generación, que opera en Jalisco.