Viejas calificaciones ya no alcanzan

WASHINGTON

AP

Durante la recesión se generó una tendencia: las empresas se han hecho más productivas, empleando menos gente. Algunas les pidieron a sus empleados que asuman más funciones, que antes se repartían entre varias personas. Ahora, quienes esperan ser empleados en el mismo campo, deben satisfacer más requisitos.

Como resultado de ello, algunos administradores de bancos de datos tienen que supervisar la seguridad de la red, los contadores deben hacer análisis financieros para tratar de reducir costos y los obreros de las fábricas tienen que programar las computadoras que hacen funcionar las maquinarias.

El que haya tantos requisitos hace que resulte más difícil llenar las plazas que hay disponibles en estos momentos. Y explica el por qué muchas compañías se quejan de que les cuesta encontrar personal calificado por más que en Estados Unidos haya ahora un promedio de 4,6 candidatos para cada plaza disponible. Antes de la recesión, había 1,8 personas para cada trabajo.

El caso de Bayer MaterialScience, una unidad de Bayer, simboliza lo que sucede. Cuando la empresa quiso contratar este año un nuevo director de salud, seguridad y medio ambiente, buscó alguien que no solo se pudiese desempeñar en los cargos de salud y seguridad, sino que también estuviese en condiciones de guiar a los empleados para que se adapten a los cambios en el sitio de trabajo.

Joe Bozada, jefe de personal de Bayer, dijo que la firma entrevistó inicialmente a 30 candidatos. Preseleccionó a siete, a los que entrevistó por segunda vez. Y determinó que ninguno reunía todas las aptitudes que buscaba. Al final, señaló Bozada, le dieron el cargo a un empleado de la firma que ya conocía el trabajo.

A los empleados ya no se les pide solamente que aumenten su producción, sino que además desempeñen más funciones, según David Altig, director de investigaciones del Federal Reserve Bank de Atlanta.

Los economistas temen desde hace tiempo que personas que se quedaron sin empleo en sectores donde no se avizoran mejoras, como el de la construcción, no estén capacitadas para trabajar en sectores con perspectivas de crecimiento como el de la salud. Por otro lado, muchas personas ya no reúnen las aptitudes para ocupar sus viejas plazas.

Al no poder conseguir gente capacitada afuera, las firmas a menudo nombran a alguien de adentro.

“Contratan gente conocida, cuyas hojas de vida se adaptan a lo que buscan porque tienen experiencia en la firma”, manifestó Cathy Farley, directora ejecutiva de Accenture.

Solo el 49% de la gente despedida entre el 2007 y el 2009 había encontrado empleo hacia enero del 2010, según el Departamento de Trabajo. Y más del 40% de los casi 15 millones de desempleados que hay en Estados Unidos no tienen trabajo desde hace seis meses o más.

Las nuevas tendencias reflejan la actitud adoptada por las empresas durante la recesión, en que buscaron reducir costos y mejorar la producción de los empleados.